Cómo hacer que tus zapatos de montaña se adhieran mejor

Los zapatos de alpinismo fueron reinventados en 1982 cuando salió a la venta el primer modelo de zapatos con suela adherente. Los zapatos con este tipo de suela mejoran la fricción entre el pie y la roca, lo que hace que subir sea más fácil que cuando se utilizan zapatos para ejercicio convencionales. La mayoría de los zapatos para alpinismo se hacen con caucho adherible en la suela, los bordes y el talón del zapato. Sin embargo, estas superficies se ponen en contacto con la roca constantemente y en consecuencia, se desgastan, lo que hace que los zapatos pierdan adhesión o fricción. Mejora las propiedades de tus zapatos de alpinismo con unos cuantos trucos que mejorarán el nivel de adhesión entre el caucho y la roca.

Nivel de dificultad:
Moderadamente fácil

Instrucciones

  1. Calienta el caucho de tus zapatos. El caucho frío no se adhiere tan bien sobre la roca como el caucho caliente. Si estás escalando en lugares abiertos, coloca tus zapatos bajo el sol, de cabeza, por unos instantes. Si estás escalando en un lugar cerrado, coloca los zapatos en frente de una ventana mientras conduces al gimnasio o utiliza una secadora de cabello para aplicar aire caliente sobre el caucho.

  2. Coloca una nueva suela en tus zapatos con caucho pegajoso. Conforme utilizas tus zapatos, el caucho se desgasta, lo que hace que pierdan tracción. Manda repararlos y cambiarles las suelas, o si eres diestro, puedes hacerlo tú mismo, de acuerdo con el sitio en Internet Rockclimbing.com.

  3. Aumenta la fricción de tus zapatos viejos y desgastados con una navaja o con un cepillo de cerdas de acero. Conforme se desgasta el caucho, la suela se vuelve suave y no ofrece ninguna, o muy poca, fricción. Utiliza una navaja para cortar un diseño irregular en la parte inferior de los zapatos para generar tracción, y con ella, fricción.

  4. Limpia la suela de tus zapatos. La tierra, arena y rocas pueden afectar el desempeño de los zapatos y hacerlos menos adheribles. Sólo tienes que limpiar las suelas con un paño seco y puedes utilizar alcohol para quitar tierra y mejorar la fricción.

  5. Asegúrate de un buen ajuste entre el zapato y tu pie. Si el zapato está muy flojo, el pie puede girar dentro del zapato, lo que hace que pierdas la sensibilidad de la roca y eso dará la impresión de que has perdido fricción. Ponte calcetas para estar seguro de que el ajuste es adecuado y para evitar movimientos del pie.

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Escrito por maria hoven | Traducido por ricardo frot