Cómo hacer que tus sostenes viejos te queden mejor

Ya sea que tengas cinco o diez sostenes en tu guardaropa, incluso un sostén duradero puede defraudarte después de lavados y usos repetidos. Las tazas moldeadas pierden sus formas, la elasticidad de la correa se debilita y los ganchos se pueden doblar. Sin embargo, los sujetadores son una inversión necesaria. Antes de decidir que un sostén ya no sirve y tirarlo a la basura, prueba algunas técnicas para salvar tu sostén, que podría extender la vida de tu ropa interior favorita y ahorrarte dinero.

Nivel de dificultad:
Moderado

Necesitarás

  • Champú de bebé
  • Toalla
  • Detergente suave
  • Bolsa de ropa interior
  • Calcetines
  • Elástico
  • Máquina de coser
  • Extensor de sostén
  • Cierre de macho y hembra

Instrucciones

  1. Asegúrate de que los sujetadores viejos todavía se ajusten al hacerte medir profesionalmente. Visita la sección de ropa interior de las mujeres en una tienda por departamentos o de lencería, para una medición de taza y tamaño. Compara los resultados con tus tallas de sujetador actuales. Solo una costurera puede hacer los ajustes necesarios para adaptar un sujetador equivocado de tamaño.

  2. Dale a tu sostén un día completo de descanso. Alterna sostenes, nunca uses el mismo dos días seguidos, incluso si lo lavas. El material elástico y estirable necesita tiempo para recuperarse.

  3. Lava a mano los sostenes en un fregadero con agua fría y champú para bebé. Elimina las manchas de sudor al permitir que el sujetador quede en remojo para remojar las manchas. Escurre el agua con una toalla, y luego cuélgalo para secar.

  4. Lava los sujetadores en agua fría en un ciclo delicado o suave. Usa un detergente suave, los fuertes pueden dañar la tela. Cierra el gancho y pon los sostenes en una bolsa de ropa interior.

  5. Llena las copas limpias y secas con una bola de calcetín cuando decidas guardarlo. Esto permite que se remodele. Dóblalos cuidadosamente cuando los guardes, en lugar de tirarlos en el cajón.

  6. Ajusta las correas de los hombros de tu sostén deslizando el plástico o las pestañas de arriba hacia abajo. Si el elástico se ve arrugado o estirado, sustitúyelo abriendo las costuras donde el elástico se conecta con el sostén. Cose el nuevo elástico en la espalda en su lugar, en las costuras.

  7. Examina el broche del sostén. Si encuentras que el sujetador se adapta muy bien, añade un extensor para más comodidad. Reemplaza el broche del sujetador doblado o roto, para un ajuste óptimo.

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Escrito por mimi bullock | Traducido por lucia ayala