¿Tus huesos se mueven cuando pierdes peso?

Incluso si el resultado de la pérdida de peso es ver los huesos que puedes no saber o recordar tienes, los huesos han estado allí todo el tiempo. La pérdida de peso no mueve los huesos. Tu esqueleto está en su lugar cuando naces y se mantienen en su lugar, no importa lo gorda o flaca que estés. Los huesos pueden, sin embargo, pasar por otros cambios durante la pérdida de peso.

Prueba extrema

El hambre es un ejemplo extremo de la pérdida de peso y no hace que los huesos se muevan. Tu cuerpo reacciona a la desnutrición severa de hambre alimentándose de tu propia grasa y el tejido, pero no de los huesos. El hambre puede encoger los músculos, así como también tu corazón, pulmones y otros órganos vitales, los que finalmente dejan de funcionar. Tú puedes estar débil y anémica y tu sistema digestivo puede detener la producción de ácido, lo que dificulta la digestión o hacerla imposible. En el aspecto mental, el hambre puede volverte irritable, confusa y, finalmente, propensa a las alucinaciones. A pesar de los cambios drásticos del cuerpo, los huesos se mantienen en sus lugares originales.

Lugar original

Su sistema esquelético mantiene el mismo diseño que tuvo el día en que naciste, independientemente del crecimiento, pérdida o ganancia de peso. Los 206 huesos que componen tu cuerpo comienzan como cartílago y finalmente se endurecen u osifican. Permanecen conectados junto con los ligamentos en las articulaciones. Los huesos no necesitan moverse cuando te desarrollas desde la niñez hasta la edad adulta, ya que incluyen las placas de crecimiento, que permiten que los huesos se hagan más grandes sin necesidad de cambiar la estructura de tu esqueleto. No pueden moverse cuando se pierde peso, ya que se mantienen firmes en su lugar por los ligamentos.

Qué cambia

A pesar de que tus huesos no se mueven cuando se pierde peso, pueden cambiar su densidad. Un estudio publicado en una edición de 1998 del "American Journal of Clinical Nutrition", examinó los efectos de la pérdida de peso en 14 mujeres obesas. El estudio encontró que, aunque el contenido mineral de los huesos de las mujeres se mantuvo igual durante su pérdida de peso, la densidad mineral ósea disminuyó. Los huesos también contienen células vivas que se renuevan constantemente. Los osteoblastos de los huesos ayudan a arreglar los daños, los osteocitos incorporan y eliminan los nutrientes y residuos de tus huesos a los vasos sanguíneos y los osteoclastos descomponen el hueso viejo de modo que pueda formar hueso nuevo.

Consideraciones

Debido a que tu densidad ósea puede disminuir durante la pérdida de peso, es vital para mantener los huesos fuertes, si estás pensando perder algunos kilos. La University of Missouri recomienda hacer ejercicios de soporte de peso de alto impacto y mantener un ojo sobre tu consumo de calcio. Los ejercicios de alto impacto, ejercicios de soporte de peso que incluyen trotar, correr o cualquier otra actividad aeróbica en la que tu sistema óseo esté apoyando tu peso. La cantidad diaria recomendada de calcio varía entre 1.000 mg a 1.300 mg por día, dependiendo de tu edad.

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Escrito por ryn gargulinski | Traducido por verónica sánchez fang