Trucos para lograr que los niños se duerman

Los padres a menudo tienen dificultades para lograr que sus hijos se vayan a dormir. Con todo aquello que sucede y es divertido, la mayoría de los niños no quieren detenerse. Descansar es importante para el crecimiento y desarrollo saludable, por lo que debes asegurarte de que tu hijo se quede en la cama a la hora de dormir y descanse suficiente. Puede ser difícil, pero algunos trucos para esta rutina de la hora de dormir te pueden ayudar.

Construir una rutina

Los niños se desarrollan bien cuando siguen una rutina, ya que ésta les aclara lo que se espera de ellos. Tu rutina de la hora de dormir puede no siempre funcionar, pero hará que tu hijo conozca las medidas que tomarás cada noche mientras lo preparas para ir a la cama. Ninguna rutina funciona igual para todos, por lo que entonces, será necesario experimentar y ver lo que sí funciona. Por ejemplo, después de la cena puedes dar a tu hijo un baño de agua caliente, leer dos historias, cantar una canción y luego apagar las luces. Un niño que ya asiste a la escuela primaria puede tomar una ducha, leer un libro durante 30 minutos antes de irse a dormir.

Orden en el dormitorio

El dormitorio de tu hijo debe ser un lugar divertido para jugar y pasar el tiempo, pero a la hora de dormir, todo lo que lo estimule puede dificultarle conciliar el sueño. Antes de dormir, guarda todos los juguetes, los aparatos electrónicos o los libros que podrían tenerlo atento y despierto. Además, Jodi Mindell, directora asociada del hospital, Sleep Center at Children's Hospital of Philadelphia, recomienda mantener la habitación oscura, tranquila y a una temperatura de 68 a 70 grados Fahrenheit. Esto ayudará a que tu hijo se calme y pueda conciliar el sueño. Cierra las cortinas para oscurecer el dormitorio y utiliza una máquina de ruido para bloquear la luz y el ruido exterior.

Procura que tu hijo se sienta cómodo

Si tu hijo está dando vueltas en la cama, debido al calor o porque su pijama se frunce aquí y allá, será más difícil que él concilie el sueño a tiempo. Asegúrate de que tenga la ropa de noche adecuada según el clima. Cúbrelo con mantas delgadas en los meses templados y usa mantas gruesas en los meses de invierno. Si a tu hijo le angustia la oscuridad, recorre el dormitorio para que él se asegure de que no hay nada que lo pueda asustar, ni tampoco algo que se esconda debajo de la cama o dentro del armario, sugiere Maureen Healy, experta en desarrollo infantil y en crianza de los hijos, en el centro Growing Happy Kids. Deja que duerma con su animal de peluche, o que tenga varios alrededor para ayudarlo a tranquilizarse y a que se consuele a medida que se queda dormido.

Comer algún alimento

Un refrigerio ligero antes de acostarse es una manera fácil y sabrosa de ayudar a tu hijo cuando se empieza a sentir somnoliento; especialmente, si cenas temprano. Este truco funciona en los niños de todas las edades y también te da un par de minutos juntos. Sin embargo, no puedes ingerir cualquier alimento, ya que algunos interfieren con el sueño. Un vaso de leche caliente o un plato de cereal con leche son buenas opciones. La leche contiene triptófano, una sustancia química que produce el cerebro e induce a la somnolencia, señala la revista Real Simple. La mitad de un sándwich de pavo o manteca de maní con galletas son otras opciones saludables.

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Escrito por eliza martinez | Traducido por xochitl gutierrez cervantes