Cómo trotar cuando estás embarazada

Si corres, estar embarazada no siempre tiene por qué impedirte ejercitarte de la manera que prefieras. De hecho, la American Pregnancy Association (Asociación Estadounidense del Embarazo) dice que las mujeres que correr durante el embarazo ganan menos peso y tienen partos más cortos que las que no corren. Sin embargo, es necesario tomar ciertas precauciones para correr con seguridad durante el embarazo. No hay que esperar a correr con la misma intensidad que antes de quedar embarazada o si tu o tu bebé pueden estar en peligro.

Nivel de dificultad:
Moderada

Necesitarás

  • Sujetador deportivo
  • Cantimplora

Instrucciones

  1. Programa una cita con tu obstetra antes de correr. Por lo general, si corrías antes de quedar embarazada, está bien que continúes. Correr por primera vez durante el embarazo es menos seguro porque tu cuerpo todavía no está condicionado por el ejercicio.

  2. Usa ropa deportiva cómoda y de apoyo. Necesitarás un sostén deportivo de apoyo, ya que tus senos probablemente estarán hinchados desde que te embarazaste. Las fibras naturales y respirables, pueden ayudar a mantenerte fresca y cómoda mientras trotas.

  3. Planea una ruta que sea más corta y menos intensa de lo normal. No solo llevas un peso extra, sino que tus articulaciones se vuelven más flojas a medida que progresa tu embarazo debido a una hormona llamada relaxina, que prepara el cuerpo para el parto. Siempre avísale a alguien cuando vayas a correr y lleva un teléfono móvil para que puedas contactarte con alguna persona si empiezas a experimentar signos de advertencia de un problema. Evita correr en condiciones meteorológicas extremas, especialmente el calor, ya que puede aumentar tu temperatura corporal a un nivel peligroso. Si hace demasiado calor, corre adentro en una caminadora.

  4. Lleva agua contigo y bebe al menos 7 a 10 oz cada 10 a 20 minutos. La deshidratación puede afectar seriamente tu embarazo y causar contracciones, por lo que es vital que continúes bebiendo agua durante el ejercicio. Las bebidas deportivas y el agua con sabor también pueden ayudar a reponer el líquido perdido a través del sudor.

  5. Evalúa tu cuerpo y tu nivel de comodidad mientras corres. Nunca corras tan rápido hasta quedar sin aliento o cansada. Si se presentan señales de advertencia, como calambres, contracciones, sangrado, flujo vaginal, náuseas, mareos o un cambio repentino en la temperatura del cuerpo, deja de correr y llama a tu obstetra inmediatamente.

  6. Deja de correr si eso es lo que aconseja tu obstetra. Aunque trotar puede ser un ejercicio seguro durante el embarazo, se considera de alto impacto y en ocasiones puede causar problemas. Puedes mantenerte en forma con otros ejercicios, como caminar y nadar.

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Escrito por kay ireland | Traducido por katherine bastidas