Cómo trotar en concreto

Pregunta a cualquier gran corredor sobre las mejores superficies para trotar y escucharás sobre preferencias personales. Aún así, parece que el concreto se encuentra en último lugar en la lista de los favoritos. Eso es por que el concreto es duro, tiene una superficie invariable lo cual trae lesiones por exceso de uso, como férulas en las espinillas y lesiones por estrés, a diferencia de otras superficies más suaves y variables. El problema con el concreto no es su firmeza, aunque su resistencia rígida puede dañar tus articulaciones. El problema es su invariabilidad, la cual con frecuencia trae lesiones por exceso de uso.

Ten los tenis adecuados

Usa tenis con colchón que te queden bien. Mientras que el zapato adecuado para ti depende en tu estilo de correr y la anatomía de tu pie, elige un par que sea para correr en carretera en lugar de un par para la pista. Los zapatos para la carretera tienen una suela más delgada y más amortiguación y soporte para el gran impacto que hay al trotar en concreto. Espera tener que cambiar tus tenis cada 500 a 600 millas (800 a 900 kilómetros) para asegurar que tengas la mayor comodidad.

Primero haz calentamiento, enfría después

Según la Asociación Americana Ortopédica para la Medicina del Deporte, la mejores superficies para trotar son uniformes y suficientemente flexibles para absorber el impacto de varias pisadas. Pero algunas veces estas superficies no están a la mano. Los corredores necesitan tener cuidado para calentar de forma correcta antes de correr en concreto. Haz un calentamiento de cinco a 10 minutos antes de comenzar a mover tus articulaciones. Haz ejercicios llevando tus rodillas al pecho, rotaciones de tus tobillos, y estiramientos. Muévete hacia ejercicios más aeróbicos para acelerar tu pulso. Trota en el mismo lugar, comienza de forma lenta en el concreto y poco a poco acelera el paso. Después de correr debes estirarte.

Aterrizajes controlados reducen riesgos

Puedes reducir el impacto de trotar en una superficie dura como el que tiene el concreto en tu cuerpo aterrizando en las puntas de tus pies en lugar de tus tobillos. Aterrizar en tus tobillos intensifica el impacto y crea una interrupción contraproducente en el siguiente movimiento. Aterrizar en tus puntas, cambiar el peso hacia la planta del pie y permitir que el tobillo rose el piso antes de volver a subir, reduce el impacto en los tobillos. Inclínate hacia enfrente cuando el pie vaya subiendo y se mueva hacia enfrente como un péndulo y mantén tus pasos cortos.

Sigue hacia adelante, no te sobrepases

Un alineamiento correcto de la parte superior del cuerpo al trotar en concreto utiliza tu energía de manera más eficiente. Párate recto e inclínate hacia enfrente siguiendo tu ritmo y permite que la gravedad que lleve hacia enfrente manteniendo tus pasos cortos. Determina tu paso inclinándote hacia enfrente sin doblar tu cadera. Cuando sientas que estás a punto de caer, pisa hacia enfrente con uno de tus pies y aterriza con el empeine. Este movimiento de "jalar" en contra de empujar el concreto minimiza el impacto y te impulsa hacia enfrente en lugar de empujarte hacia arriba y abajo.

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Escrito por tina boyle | Traducido por karly silva