Trotar sobre avenidas y su implicancias en las rodillas

Trotar tonifica los músculos de tus piernas, quema un comtón de calorías y lleva tu condición física a otro nivel. Estos beneficios se empiezan a notar rápidamente una vez que has empezado a trotar, pero no son gratuitos. Las probalidades virtuales de que sufras algún tipo de lesión en la rodilla en algún punto de tu vida de corredor son del 100%, especialmente si como la mayoría de los americanos trotas sobre calles de asfalto y aceras de concreto.

La rodilla de corredor

Los términos rodilla de corredor, síndrome patelofemoral y condromalacia rotuliana se refieren todos al mismo problema de dolor bajo la rótula. Éste problema tan común es resultado de una posición incorrecta de la rótula al momento que se desliza sobre el final del fémur o el hueso del músculo, durante una flexión del rodilla. Reposo, medicamentos antinflamatorios y compresas de hielo a menudo ofrecen un alivio rápido. Los ejercicios que fortalecen los cuadríceps pueden ayudar a prevenir problemas recurrentes ya que fortalecen los músculos que ayudan a tener una postura adecuada de la rótula.

Lesión en los meniscos

Los meniscos son estructuras en forma de C que consisten en un tipo especialmente duro de cartílago llamado fibrocartílago. Se encuentran sobre la articulación de la rodilla entre la parte superior del fémur y la parte superior de la tibia, su función es absorber el impacto. Una lesión de los meniscos puede derivar en un traumatismo como ocurre con una lesión por torcedura, o en un problema degenerativo como se da en el caso de los corredores de cierta edad. Los signos que indican un desgarre son hinchazón, dolor y sensación de inmovilidad. Recuperarse de un desgarre en los meniscos lleva tiempo porque la cantidad de sangre que va a los meniscos es poca pero el reposo, compresas de hielo y el encogimiento y elevación de la rodilla pueden ayudar.

Síndrome de la banda iliotibial

La banda iliotibial, o ITB (por sus siglas en inlés) es una funda de tejido que va desde la parte superior de la cadera a la parte exterior de la rodilla. Su función es ayudar a enderezar la pierna al nivel de la rodilla así como la abducción de la pierna al nivel de la cadera. Si trotas en carreteras con curvadas, es decir, carreteras con una corona que se inclinan hacia abajo desde el centro para que el agua escurra, tienes un riesgo mayor de padecer una lesión en la ITB, que se puede reconocer por la aparición un de dolor agudo y repentino en la parte exterior de la rodilla. Para prevenir el síndrome de la ITB, no corras demasiado sobre colinas o faldas de montañas siempre en la misma dirección, además, procura mantenerte alejado de las carreteras curvadas.

Alternativas al asfalto

Si vives en una zona urbana evitar las superficies pavimentadas puede ser difícil. Pero si las rodillas te están molestando, vale la pena tomar algunas precauciones serias para amortiguar el impacto. Puedes correr circuitos cortos alrededor del perímetro de hierba o tierra de un parque, aunque esto pueda parecer aburrido es mejor que quedarse al margen. Si puedes pagar un gimnasio y tienes el tiempo de ir con frecuencia, la cubierta del aparato para correr es mucho más suave que la superficie del asfalto más indulgente. Además, no olvides de reemplazar tus zapatos cada 400 a 500 millas recorridas aproximadamente.

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Escrito por l. t. davidson | Traducido por laura moreno