Trotar en el agua para corredores

Trotar en el agua es una alternativa de correr que preserva tus articulaciones y en especial tus rodillas. La actividad se hace en el agua, como lo indica su nombre, y en particular elimina algún efecto desagradable. Este ejercicio se puede hacer si tienes dolor de rodillas o en otra articulación, si estás en rehabilitación o si sólo quieres darle un cambio a tu rutina de ejercicio con algo diferente. Algunos equipos para trotar en agua pueden ayudar a optimizar el ejercicio.

Función

Trotar en el agua es un ejercicio que prácticamente cualquiera puede hacer pero es de mayor utilidad si eres corredor. La flotabilidad del agua protege a las rodillas, tobillos, espalda y cadera de las sacudidas y golpes tu cuerpo experimenta cuando corres normal. El soporte del agua hace que trotar en el agua también sea ideal para recuperarte de una lesión. Trotar en el agua te permite hacer todos los movimientos como si trotaras con normalidad pero sin los efectos negativos en tus huesos o articulaciones. El ejercicio se puede hacer de dos maneras: sin impacto en agua profunda y de bajo impacto en aguas poco profundas.

Sin impacto en agua profunda

Como lo indica el nombre, trotar sin impacto en agua poco profunda se hace en una alberca profunda o en una área donde no puedas tocar el fondo. El objetivo hacer los movimientos de correr sin hacer algún contacto, excepto con el agua. Si tienes dolor intenso de articulaciones o estás recién comenzando rehabilitación, trotar sin impacto es más adecuado para ti que trotar con bajo impacto. Trotar en agua profunda con frecuencia requiere un cinturón de flotación para ayudarte a que te mantengas a flote. Inclinándote un poco hacia enfrente cuando trotas en el agua hace que el ejercicio sea más efectivo. Para optimizar el ejercicio debes exagerar los movimientos de tus brazos y piernas.

Bajo impacto en agua poco profunda

Trotar con bajo impacto en agua poco profunda requiere que seas capaz de tocar el fondo de la alberca. El impacto que tu cuerpo experimenta con este tipo de ejercicio es mínimo pero debe considerarse si tus articulaciones son especialmente sensibles. Al contrario que trotar en agua profunda, los movimientos de correr no deben ser exagerados, deben parecerse a esos de cuando se corre normalmente. Debes enfocarte en imitar el estilo normal de correr lo más que puedas y también enfocarte en contraer tus músculos durante todo el ejercicio conforme te mueves por el agua. Una buena postura implica la espalda recta, con la cabeza erguida y los hombros hacia atrás.

Equipo

Trotar en el agua requiere equipo especial. Si trotas en agua profunda, un cinturón de flotación se necesita para que te mantengas a flote y balanceado. Para trotar en agua poco profunda, un par de zapatos acuáticos suelen ser recomendados para ayudarte a tocar el fondo de la alberca cuando te empujas hacia adelante. Estos zapatos no se requieren para hacer el ejercicio pero los pisos de las albercas suelen ser resbaladizos y difíciles de asir con los pies desnudos. Se pueden utilizar guantes acuáticos para ambos estilos de trotar en agua para ayudarte a moverte hacia enfrente. Los guantes son palmeados, lo cual ayuda a desplazar más agua cuando se mueven los brazos. Los guantes son opcionales. Algunas personas que trotan en agua prefieren no utilizarlos para poder hacer un puño flojo, como lo harían al correr de forma normal.

Más galerías de fotos



Escrito por dan harriman | Traducido por karly silva