3 razones por las cuales las personas recuperan el peso perdido

¿Cambiaste tu dieta, bajaste algunas libras y modelaste un cuerpo nuevo? Aquí te mostramos a unos saboteadores sorprendentes que podrían socavar tu duro trabajo. Además, te enseñamos cómo vencerlos.

Apesar de lo que las estadísticas pueden mostrar, las personas pueden perder peso. Ya sea por motivación pura, adrenalina, dietas basadas en carne únicamente o cualquier número de tácticas psicológicas y fisiológicas, mucha gente puede esforzarse unos pocos meses y perder algunas de las libras que desea. Pero entonces, ¿qué sucede? Para muchos, existe el efecto rebote o efecto yoyó. Las personas dejan de decirte lo maravillosa que te ves, la motivación y la adrenalina disminuyen. ¿Has perdido peso? Bueno, ¿adivina qué? Una vez que regresas a tus viejos hábitos, el peso te encuentra. Y entonces terminamos justo donde empezamos. Nuestro problema colectivo no es que no podemos quitarnos el peso. Es que no podemos mantenernos en peso. La clave para mantener la pérdida de peso no está contenida en una sola dieta o plan de ejercicios. Está más relacionada con los factores emocionales, psicológicos y el estilo de vida que determinan nuestra relación y comportamiento con los alimentos. Aquí hay tres condiciones ocultas que pueden sabotear tu éxito.

# 1 El fenómeno impostor

¿Sabes cómo se siente mudarte a un nuevo hogar, comprar un auto nuevo o modernizarte con una nueva computadora? Te encanta pero todavía no lo sientes como tuyo. Tu modelo viejo y estropeado, si bien tenía sus fallas, era tuyo. Así funciona también cuando las personas pierden peso.

Muchas personas han pasado tanto tiempo viviendo en sus cuerpos pesados ​​que, cuando pierden peso, no pueden creer que la persona delgada en el espejo es, en realidad, ella misma. Esta ventana crítica, cuando tu mente trata de alcanzar a tu cuerpo, es cuando muchas personas vuelven a sus viejos hábitos. Esto se debe a que es el momento en que la duda invade, junto con un sentimiento de no merecimiento. Aunque puede ser difícil de creer, para muchas personas, pareciera que estaban más cómodas siendo más grandes.

La solución: si bien con un entrenamiento adecuado y dieta puedes causar la transformación del cuerpo que deseas, la segunda parte de esa transición (e igual de importante) es el trabajo emocional y mental que debes hacer para adaptarte a tu nuevo cuerpo. Como ayuda, toma fotos de ti mismo durante todo el proceso. Estas te recordarán cuánto has hecho para ganar tu nuevo y mejorado cuerpo.

Tómate unos minutos cada mañana para mirar esas fotos antiguas y compáralas con lo que ves en el espejo. Este ejercicio de comparar tu antiguo tú con tu nuevo tú, reforzará que este nuevo tú es quien siempre has estado destinado a ser, y te ayudará a adaptarte a tu cuerpo más delgado y elegante. Sabrás que tienes el cuerpo por el que trabajaste y que mereces. No eres un impostor.

# 2 Aprendiendo a mantenerse

Si pierdes peso con éxito, hay dos cosas que podemos decir con certeza: 1) La forma en que comías y ejercitabas (o no ejercitabas) antes, te hacía ser más pesado y 2) los cambios realizados en tu dieta y régimen de ejercicio causaron que bajaras unas libras y estés en mejor forma (y presumiblemente en mejor salud general).

Pero también hay una tercera cosa. Una cosa de que la mayoría de entrenadores y expertos en nutrición no habla: el mantenimiento. ¿Por qué se pasa tan a menudo por alto? Muchos no saben cómo hacerlo. Tal vez sea porque no les importa lo que sucede después de la transformación, o tal vez es porque no quieren admitir que este paso también requiere esfuerzo.

El hecho es que muchas personas que pierden peso simplemente vuelven a su antigua forma de comer y a todos sus antiguos hábitos, en lugar de abrazar los principios de nutrición y ejercicio que emplearon para bajar de peso. Una vez que llegues al punto en el que eres feliz con tu peso y niveles de grasa corporal, necesitas mirarte bien y pensar en por qué has ganado peso y por qué lo perdiste. Luego, puedes averiguar la estrategia para mantener tu peso ideal. Esto no tomará tanto esfuerzo como tu pérdida de peso inicial, pero si ignoras este paso crucial, volverás a caer en los patrones que te hicieron subir de peso en primer lugar.

La solución: para descubrir tu dieta de mantenimiento y rutina de ejercicio, comienza haciendo todo lo que hiciste para perder peso, pero agrega 20% más de alimentos y elimina un 20% del ejercicio.

Por ejemplo, si la meta durante tu dieta eran 1.700 calorías por día, empieza comiendo alrededor de 1.900 calorías por día. Si estabas haciendo ejercicio un total de 10 horas por semana (peso y cardíaco combinados) para perder peso, reduce eso a ocho horas. Prueba esto por una semana y controla tu peso corporal, la medida de tu cintura y el aspecto general en el espejo. Si nada cambia, repite este patrón una semana más.

Si después de dos semanas has mantenido todos estos parámetros, entonces has determinado con éxito tus niveles de ejercicio de mantenimiento y dieta. Si estos niveles de dieta y ejercicio te hacen perder más peso, puedes agregar un 10% más de calorías y quitar un 10% más de ejercicio hasta que se estabilicen. Pero si comienzas a añadir libras y a ganar pulgadas alrededor de tu cintura, has sobrepasado tus cantidades y necesitas retroceder unas calorías o volver a agregar un poco de ejercicio.

No deberías necesitar más de dos a cuatro semanas para conseguir un buen indicador de tu consumo de calorías de mantenimiento y niveles de ejercicio. Entonces, todo lo que necesitas hacer es encontrar alimentos y comidas nuevas y creativas para mezclar y combinar, mientras mantienes el cuerpo por el que has trabajado tan duro para lograr.

# 3 La presión social negativa

A pesar de que ahora estamos tan envueltos en nuestras computadoras, teléfonos y tablets que podemos olvidar cómo se ve una cara real en persona, seguimos siendo criaturas muy sociales. Debido a eso, una opinión negativa puede descarrilar seriamente tus esfuerzos. Peor aún, gran parte de esa negatividad puede venir de las personas que menos te lo esperabas, es decir, tu familia y amigos.

Parece que a las personas, vamos a llamarlos “odiadores”, les encanta disparar contra personas que pierden peso con éxito. Los odiadores dicen que no lo hiciste de la manera equivocada, sino que te dirán que ahora que no ordenas salsa de alcachofas ya no es tan divertido estar cerca tuyo.

En nuestras mentes, quizás sabemos que esos comentarios se basan en la inseguridad del comentarista. Sabemos que los odiadores prefieren lanzar flechas en lugar de obtener asesoramiento de alguien que ha sido exitoso. Mucho menos dar crédito a alguien por su logro. Pero en un nivel emocional, los comentarios hacen que sea difícil mantener la pérdida de peso. ¿Por qué? Debido a que a menudo contribuyen al fenómeno impostor y pueden iniciar un círculo vicioso.

La solución: Si tus amigos tienen sobrepeso o no se preocupan acerca del estado físico y el ejercicio, es muy probable que, en algún nivel, te sientas de la misma manera. Si decides cambiar este punto de vista un día, es posible que tengas que enfrentar la decisión de adaptar tu nuevo estilo de vida con estos amigos (que no han cambiado) o que limites el tiempo que pasas con ellos. Es mucho más probable que tengas éxito en el cambio y mantenimiento de tu cuerpo cuando te asocias con otros que también valoran su cuerpo y su estado físico.

Comer es una parte importante de mantener tu cuerpo en forma y es el centro de casi todo evento social importante. Así que es importante alinear los principios comunes. Si tus amigos están constantemente eligiendo comer en bufetes de tenedor libre, es muy difícil que te limites a las ensaladas.

En algún momento, debes tomar una decisión. Algunas personas van a entender y respetar que te has comprometido a cambiar tu cuerpo y que necesitas su apoyo para mantener tu nuevo estilo de vida. Otras armarán un escándalo, se burlarán de ti y tratarán de forzar barras de mozzarella en tu boca. En este punto, te darás cuenta de quiénes son tus verdaderos amigos.

Foto: Getty Images

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Escrito por brad pilon
Traducido por sofía bottinelli