Cómo tratar la periostitis tibial

La periostitis tibial ocurre cuando los músculos y tendones rígidos o excesivamente utilizados comienzan a jalar el hueso de la tibia a lo largo de las espinillas y el tejido conectivo alrededor del hueso. Muchos atletas, especialmente los corredores, experimentan esta dolorosa lesión. En la mayoría de los casos, es posible curar la periostitis tibial con descanso y remedios simples. Sin embargo, si no se atiende de manera adecuada, puede empeorar.

Descanso

No trates de correr o realizar ejercicios de alto impacto con periostitis tibial, incluso si tienes un juego o carrera importante pronto. Correr con dolor puede empeorar la condición. Tan pronto como sientas dolor en tus espinillas, descansa las piernas y evita los ejercicios de alto impacto por dos o tres días. Continúa ejercitándote con actividades de bajo impacto, como andar en bicicleta, nadar o realizar ejercicios aeróbicos en el agua. Toma el elevador en lugar de las escaleras cada vez que puedas y camina con muletas si el dolor no te permite caminar cómodamente.

Remedios caseros

Poner hielo sobre las espinillas lesionadas puede aliviar el dolor y ayudar a curarlas, según ClinicaMayo.com. Coloca empaques de hielo envueltos en toallas de papel delgadas sobre tus espinillas por períodos de 15 minutos. Hazlo de cuatro a ocho veces por día, hasta que tus espinillas se curen. Reduce la inflamación de las espinillas elevando la parte inferior de las piernas. Eleva tus piernas mientras duermes por una o dos noches. Mientras tus espinillas sanan, puedes aliviar el dolor con medicamentos que no requieren receta médica, como la aspirina y el ibuprofeno.

Eliminar las causas

Toma las medidas necesarias para evitar empeorar la periostitis tibial cuando regreses a ejercitarte normalmente, así como para evitar que vuelva a suceder en el futuro. Cambia tus zapatillas de correr si están viejas o considera agregarles suelas o soporte para los arcos de los pies para que den más soporte y sean más cómodas. Evita correr largas distancias sobre asfalto o pavimento y elige correr sobre terrenos suaves si es posible. Alterna entre ejercicios de alto impacto y de bajo impacto para darle a tus piernas el debido descanso. Regularmente estira tus músculos de la parte inferior de las piernas, incluyendo los músculos de las pantorrillas en la parte trasera de la pierna y el tibial anterior al frente, para incrementar su rango natural de movimiento y reducir el riesgo de sobrecargarlos. Fortalece los músculos de tus pantorrillas con levantamientos con la punta de los dedos (toe raises) para que estos músculos puedan soportar mejor los impactos y el estrés.

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Escrito por lisa porter | Traducido por eduardo moguel