Cómo tratar con niños que lloran por todo

Tu niño está llorando por décima vez en el día y el desayuno apenas ha comenzado. Antes que te arranques los pelos y corras hacia la puerta gritando, toma un momento para ponerte en sus zapatos. En su infancia, su mundo era muy pequeño. Cada uno de sus gritos fue atendido por miembros de la familia, amigos o cuidadores que lo arrullaban y le sonreían. Ahora, escucha la palabra "no" mucho más a menudo y se espera que cumpla con las reglas de la familia. Sus habilidades verbales son todavía limitadas por lo que puede sentirse frustrado por su incapacidad para comunicar sus sentimientos. En otras palabras, los primeros años de vida son tan difíciles para tu hijo, como para ti. Lo mejor que puedes hacer es mantener la calma y ayudar a tu niño a diferenciar entre deseos y necesidades.

Nivel de dificultad:
Moderadamente difícil

Instrucciones

  1. Aborda los cambios en tu vida familiar. Tal vez comenzaste un nuevo trabajo con diferentes horas recientemente. Tal vez ha llegado un nuevo bebé a la familia. Si un ser querido ha fallecido o tu cónyuge y tú han estado discutiendo más, estas cosas afectan a tu hijo también. Incluso los niños no verbales son sensibles a los cambios en la dinámica familiar. Haz todo lo posible para mantener una rutina familiar dentro de la casa para que tu hijo se sienta seguro. Dale mucha atención y hazle saber que es un miembro amado y apreciado de la familia.

  2. Estate alerta para detectar signos de enfermedad. Si la inquietud de tu hijo está fuera de lugar, podría estar enfermándose o podría estar cortando los dientes. Llama al pediatra si tu hijo tiene fiebre alta, ha perdido el apetito, está vomitando o tiene diarrea, o parece aletargado o mal de alguna manera.

  3. Satisface las necesidades físicas de tu hijo inmediatamente. Los niños a menudo se vuelven irritables y de mal humor cuando están cansados​​, con hambre o incómodos. Mantén a tu pequeño en horarios de comida y siesta regulares. Ofrécele una merienda saludable entre comidas para mantener estable el azúcar en la sangre. Asegúrate de que esté vestido acorde al tiempo para que no esté demasiado caliente o demasiado frío.

  4. Alaba el comportamiento positivo. Cuando tu hijo pide algo educadamente, deja lo que estás haciendo y dale toda tu atención. Hazle saber que aprecias que te pida amablemente y cumple su deseo de ser posible. Si no, explícale por qué no puedes darle lo que quiere.

  5. Atiende las demandas de tu hijo de inmediato, incluso si la respuesta es "no". Si estás constantemente distraída, tu niño aprende a actuar para conseguir tu atención. En cambio, reacciona rápidamente a las peticiones antes que comience a inquietarse.

  6. No cedas a todas las exigencias. Por muy tentador que sea tranquilizar a tu hijo con dulces para detener una rabieta, consintiendo sólo refuerzas el mal comportamiento. Si tu niño es verbal, explica por qué no puedes cumplir su deseo. Si no, distráelo con otra actividad.

  7. Reconoce que los niños pequeños tienen grandes emociones. Si tu hijo está llorando sin razón aparente, puede sentirse abrumado por la vida. Abrázalo y consuélalo hasta que pasen las lágrimas.

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Escrito por carolyn robbins | Traducido por sofía bottinelli