Cómo tratar el dolor de hombros de un lanzador

El dolor de hombros es un problema bastante común entre los lanzadores de baloncesto y softball, que se apoyan excesivamente en los músculos de sus hombros para lanzar la bola sobre la platea. El movimiento repetitivo y con mucha fuerza puede hacer que estos músculos se inflamen, lo que da como resultado incomodidad. Los lanzadores jóvenes con músculos débiles e inmaduros pueden ser más propensos al dolor debido a la inestabilidad en los hombros. Sin embargo, existen varias opciones que pueden ayudar a tratar el dolor existente y prevenir futuros brotes.

Nivel de dificultad:
Moderadamente fácil

Necesitarás

  • Compresas de hielo
  • Ibuprofeno o naproxeno
  • Un banco o cama
  • Una silla
  • Una banda de resistencia

Instrucciones

  1. Ponte hielo sobre los hombros para aliviar los síntomas de forma inmediata. Aplica compresas de hielo tres a cuatro veces por día por 20 minutos a la vez sobre la zona afectada. Esto ayudará con cualquier inflamación, así como también reducirá la inflamación y el dolor. Utiliza medicamentos como ibuprofeno o naproxeno para un mayor alivio del dolor y para ayudar a reducir cualquier hinchazón o inflamación.

  2. Descansa durante el año para permitir la recuperación de los músculos y los tejidos en los hombros. Los jugadores que lanzan durante todo el año son más propensos a experimentar dolor de hombros en comparación con quienes se toman tiempos de recuperación durante el año. De hecho, lanzar sin ningún descanso o fuera de temporada incluso puede llevar al crecimiento de lesiones en el omóplato en jugadores jóvenes. Los músculos y huesos aún se están formando en los lanzadores jóvenes y el uso excesivo de los músculos de los hombros puede dar resultado dolor y daño de estos tejidos.

  3. Haz ejercicios del rango de movimiento para mejorar la movilidad de la articulación y reducir el dolor en los hombros. Estos ejercicios se consideran pasivos y terapéuticos por lo que funciona bien para individuos que están saliendo de una lesión de hombros. Haz un ejercicio pendular recostándote boca abajo sobre un banco o cama, con el hombro y brazo lesionado disponible para colgar libremente al costado. Deja caer el omóplato y relaja los músculos, luego lentamente gira tu brazo hacia adelante y atrás. Otro ejercicio de rango de movimiento es tratar de hacer círculos con el brazo. Párate y sostén el respaldo de una silla con tu brazo lesionado. Dobla la muñeca y deja caer tu hombro, relajándolo y dejando que cuelgue libremente. Gira tu brazo haciendo pequeños círculos, utilizando el movimiento del cuerpo para iniciar el movimiento. Para cada ejercicio, comienza con duraciones de 15 a 30 segundos, luego aumenta a tres a cinco minutos a medida que se reduce el dolor y se mejora la movilidad.

  4. Ejercita la fuerza para construir y desarrollar músculos de hombros más fuertes, lo que aumentará la estabilidad del mismo y reducirá el riesgo de lesiones. No agraves la afección con entrenamientos que son muy intensos; comienza lentamente con los ejercicios pasivos descritos previamente antes de probar ejercicios más desafiantes. Cuando no tengas más dolor, haz flexiones (push ups) para trabajar tus hombros y la parte superior de tu espalda. Aumenta el desafió con flexiones plyométricas que le darán a tus hombros un entrenamiento incluso mayor. Comienza con una posición de flexiones estándar, luego baja casi hasta el suelo. Empuja los brazos hasta que queden completamente extendidos, apoyando las manos según el ancho de los hombros. Utiliza una banda de resistencia para tirar. Comienza en una posición de pie con la banda asegurada a algunos pie de donde te encuentras tú. Extiende tus brazos para agarrar la banda para que esté casi tensa, luego lleva tus manos hacia tu rostro, pasando los codos fuera de los costados y uniendo tus omóplatos.

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Escrito por suzy kerr | Traducido por aldana avale