Cómo tratar el dolor articular

El dolor articular, también conocido como artralgia, puede ser provocado por diferentes afecciones, que varían desde una gripe hasta la bursitis o la artritis. Aunque el dolor articular es frecuente, en particular en las personas de 45 años o más, un artículo publicado en la edición de marzo de 2000 de la revista Clinical Orthopaedics and Related Research describe el impacto desproporcionado que tiene esta afección en las mujeres en particular. Si bien la artralgia puede ser grave, y en algunos casos prácticamente debilitante, puedes tomar muchas medidas para reducir el dolor y la rigidez articular.

Nivel de dificultad:
Moderadamente fácil

Instrucciones

  1. Aplica hielo en las articulaciones doloridas apenas comience el dolor. Sigue aplicando hielo en el área afectada durante 24 horas y luego cambia a compresas calientes hasta aliviar el dolor.

  2. Deja en remojo tus articulaciones doloridas en un baño de agua caliente. El baño te ayudará a relajarte y aliviará el dolor.

  3. Masajea suavemente el área dolorida. Si el automasaje no funciona en tu casa, puedes visitar a un masajista terapéutico profesional.

  4. Descansa las articulaciones doloridas cuando comience el dolor, pero realiza gradualmente ejercicios de estiramiento suaves. Las articulaciones se vuelven rígidas y doloridas a causa del uso excesivo, pero la inactividad también puede provocar estos síntomas.

  5. Toma un analgésico de venta libre. La aspirina y el acetaminofén pueden ser efectivos para tratar la inflamación y el dolor articular, pero los antiinflamatorios no esteroides (AINE), como el ibuprofeno y el naproxeno, tienden a ser más efectivos para aliviar el dolor y la inflamación relacionados con la artritis.

  6. Consulta a tu médico si el dolor articular es repentino o agudo, o si persiste durante más de tres días. Otros factores que debes tener en cuenta para consultar a un médico es si el dolor articular está acompañado de fiebre alta y no tienes los síntomas de una gripe o si has bajado 10 libras o más sin buscarlo. Estos síntomas, junto con el dolor articular, podrían indicar una enfermedad subyacente grave, como hepatitis, que requiere atención médica inmediata.

Consejos y advertencias

  • Si el tratamiento con hielo para el dolor articular no brinda ningún alivio, opta por un tratamiento con calor antes de que pasen 24 horas.
  • Si visitas a un masajista, asegúrate de consultar a un profesional certificado que sea capaz de brindarte un tratamiento que pueda aliviar, y no agravar, tu afección.
  • Si el dolor articular es crónico, corres el riesgo de sobremedicación si dependes de los fármacos de venta libre para realizar tus actividades cotidianas.

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Escrito por maria scinto | Traducido por valeria d'ambrosio