Tratamientos fotofaciales para el acné

La luz láser se puede utilizar para tratar acné. Cualquier terapia basada en el uso de luz se considera un tratamiento fotofacial. Los tres tipos de fotofaciales principales para tratar acné son: luz pulsada intensa, terapia con luz de color y terapia con láser de diodo. La luz láser penetra la superficie de la piel para llegar a las capas más profundas sin afectar a la superficial. La luz se dirige hacia las bacterias que causan el acné y suaviza la superficie dérmica. El láser estimula la producción de colágeno, de modo que le da más cuerpo a la piel, y también estimula la producción celular para reducir el tejido de las cicatrices.

Luz pulsada intensa

Los tratamientos fotofaciales con luz pulsada intensa combinan luz y calor para destruir la bacteria propionibacterium acnes. También encogen las glándulas sebáceas para detener la sobreproducción de aceites que causan el acné. La luz del láser se pulsa sobre la piel en forma de pulsos rápidos sobre toda la superficie del rostro. Los ojos se protegen con gafas especiales de seguridad. Este tratamiento puede ser doloroso; el calor del láser trabaja debajo de la piel. Antes del tratamiento se pueden aplicar cremas anestésicas para reducir la intensidad del dolor. El número de tratamientos fotofaciales con luz pulsada que se requieren para tratar el acné dependerá de la gravedad de la condición.

Láser de diodo

El láser de diodo cuenta con un registro exitoso en el tratamiento del acné en la espalda y el acné inflamatorio leve y moderado en el rostro, según informa la American Academy of Dermatology. En un estudio realizado por el Department of Dermatology at Charite University Medicine Berlin in Berlin, Alemania, se demostró que el láser de diodo mejoró la condición de la piel dañada por el acné severo. En ocasiones el láser de diodo también es doloroso; antes del tratamiento se aplica un analgésico tópico sobre la piel. El láser destruye las glándulas sebáceas en la capa media de la piel, pero deja intacta la capa superficial, según indica la clínica Mayo. Los efectos secundarios incluyen enrojecimiento e hinchazón temporal.

Terapia de luces de colores

La terapia de luces de colores utiliza luces de color azul, rojo y verde. La terapia de luz azul de baja intensidad es el tratamiento más común de los tres; destruye la bacteria propionibacterium acnes, según informa la American Academy of Dermatology, y se considera la terapia con luz más exitosa para tratar el acné. La terapia con luz azul no contiene luz UV y no daña la piel; se realiza durante varias sesiones, en general se requieren ocho. El tratamiento requiere una frecuencia de dos sesiones de 15 minutos por semana. La tasa de eficacia promedio de esta terapia es que desaparece aproximadamente el 55 por ciento del acné del rostro. Otras terapias de color usan luz azul y roja para tratar acné y pueden ser más efectivas, según indica la clínica Mayo. La terapia con luz verde es un tratamiento eficaz contra el acné, porque mata a la bacteria propionibacterium acnes, reduce la tasa de secreción de seborrea al 28,1 por ciento y reduce las lesiones que causa el acné a un 35,9 por ciento, según informa la Zealand Dermatological Society.

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Escrito por caroline thompson | Traducido por vanesa sedeño