Tratamientos de calor y de frío para el dolor y rigidez muscular

El dolor y rigidez muscular es una condición que muchas personas experimentan y que puede desarrollarse en casi cualquier parte del cuerpo, desde las piernas y los pies, a los brazos y las manos. El dolor puede variar de leve a grave. Al cambiar la temperatura de la zona afectada, sin embargo, puedes reducir o aliviar el dolor y la rigidez que sientes.

Frío

El frío reduce la inflamación, el dolor y los espasmos musculares al disminuir la circulación sanguínea. Puedes reducir el dolor y la inflamación mediante la aplicación de hielo en los músculos doloridos durante las primeras 24 a 72 horas después de que los músculos han sido lastimados, dice el University of Maryland Medical Center. Colocar una bolsa de hielo (o una bolsa de guisantes congelados) en el área del dolor durante 15 a 20 minutos, tres veces al día puede ayudar. Protege tu piel colocando un trapo o una toalla debajo del hielo. Otros tipos de terapia de frío a considerar incluyen la hidroterapia y toallas con hielo u otras compresas frías. Los efectos de la terapia de frío duran más que los efectos de la terapia de calor, dice Spine Universe.

Calor

El calor mejora la circulación sanguínea. Una vez que más de 72 horas han pasado después de ocurrida la lesión, el área del dolor puede ser aliviada por la aplicación de calor a la misma, de acuerdo con el University of Maryland Medical Center. Cuando se utiliza el calor para llevar la sangre hacia los tejidos lesionados, entregas el oxígeno y los nutrientes que los tejidos necesitan al mismo tiempo eliminando los desechos de las células en el área, de acuerdo con Spine Universe. La aplicación de calor a la zona lesionada también puede aliviar el dolor, aumenta tu rango de movimiento, relaja los músculos tensos, y disminuye los espasmos musculares, dice Spine Universe. El calor de bajo nivel aplicado directamente a la piel a través de envolturas de calor de forma continua durante al menos ocho horas puede aliviar el dolor más que las explosiones cortas de tratamientos térmicos o analgésicos de uso común, según la American Pain Society. Otros tipos de terapia de calor a considerar incluyen: hidroterapia, almohadillas térmicas secas o húmedas, compresas calientes y húmedas, y los paquetes de gel químicos.

Precauciones

Nunca apliques frío o hielo directamente sobre la piel, advierte Spine Universe, ya que al hacerlo podrías causar que la piel o nervios se dañen. Coloca una barrera (como una toalla) entre el agente frío y la superficie de la piel. Si usas paños calientes en lugar de envolturas, Spine Universe dice que siempre se deben envolver en una toalla antes de aplicarlos a la piel, para evitar quemaduras. Además, después de usar los paquetes comerciales de gel que sean ya sea fríos o calientes, asegúrate de descartarlos inmediatamente, dice Spine Universe, ya que el agente químico en el gel puede quemar la piel.

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Escrito por whitney hopler | Traducido por verónica sánchez fang