Tratamiento para ojos llorosos

La producción constante de lágrimas y los ojos llorosos no son signos de que eres demasiado emocional. En cambio, el lagrimeo comenzará cuando tus ojos se irritan o cuando se presente un padecimiento médico, lo que hace que el conducto lagrimal trabaje de forma excesiva. El problema puede ser tan simple como una mota de polvo, o podría ser de algo más a largo plazo, como una alergia. Debido a que llevar en todo momento caja de pañuelos puede ser bastante engorroso, taca el problema de raíz para detener el lagrimeo de forma definitiva.

Nivel de dificultad:
Fácil

Necesitarás

  • Solución desinfectante para lentes de contacto
  • Espejo
  • Solución estéril para el lavado de ojos
  • Vaso ocular
  • Toalla
  • Colirio para los ojos secos
  • Píldora antialérgica con antihistamínico

Instrucciones

  1. Quítate tus lentes de contacto, si los usas, y límpialos remojándolos toda la noche en una solución desinfectante para lentes de contacto. No vuelvas a ponerte tus lentes de contacto hasta que los ojos dejen de llorar. Si esto ocurre en cuanto te quitas los lentes, sustitúyelos con un par nuevo, ya que podrían ser la causa de tu malestar.

  2. Mira tus ojos de cerca en un espejo para determinar si hay alguna pestaña doblada hacia arriba en el ojo, o signos evidentes de suciedad y residuos. Si ves una pestaña, utiliza suavemente el dedo para sacarla del ojo. Si la pestaña está completamente dentro del ojo, no trates de extraerla con el dedo.

  3. Lava tus ojos utilizando una solución de lavado ocular estéril. Primero enjuaga el vaso ocular con la solución. Después llena hasta la mitad el vaso con la solución. Inclínate hacia delante y coloca el vaso alrededor de tu ojo, presionándolo contra la piel para sellarlo. Sosteniendo el vaso, inclina tu cabeza hacia atrás. Abre tus ojos dos o tres veces mientras lo mueves en círculos para eliminar cualquier residuo. Pon el vaso hacia abajo y seca el exterior de tu ojo suavemente con una toalla. Repite el proceso para lavar tu otro ojo.

  4. Aplica una gota de un colirio medicado en cada ojo, evitando cuidado de no tocar la punta del gotero con alguna superficie, pues esto la contaminará. Elige un colirio etiquetado para ojos secos, ya que los ojos llorosos a menudo son causados ​​por un exceso de sequedad. Aplica las gotas hasta cuatro veces al día.

  5. Ingiere una píldora antihistamínica contra alergias una vez al día si es necesario, para detener la reacción del cuerpo al polen, el moho, la caspa de las mascotas u otros elementos que provoquen una reacción alérgica en tu organismo.

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Escrito por kimberly johnson | Traducido por paulo roldan