Tratamiento natural para el cabello grueso y seco

El cabello seco y grueso es provocado por la falta de humedad natural y los daños en las cutículas. Al examinar un cabello con un microscopio, puedes observar escamas superpuestas bien unidas mediante lípidos denominados ceramidas naturales y cubiertas con sebo, un humectante natural producido por el cuero cabelludo. La superficie suave refleja la luz y se siente blanda y fuerte. Los daños provocados por los tratamientos químicos agresivos y el uso constante de secadores y rizadores eliminan el sebo y las ceramidas del cabello, por lo que se ve seco, opaco, grueso y frágil.

Hidratación

El sebo producido por el cuero cabelludo cubre cada uno de los cabellos y ayuda a retener la humedad. Si el cabello está dañado, puedes reemplazar el sebo perdido con un tratamiento de aceite caliente con aceite de jojoba, que se parece tanto al aceite natural producido por el cabello que se utiliza en las investigaciones como un reemplazo del sebo humano. Calienta 1 cucharada de aceite de jojoba y aplícalo en el cuero cabelludo. Masajea el cuero cabelludo y luego trabaja el aceite hacia las puntas. Envuelve el cabello con un plástico y una toalla tibia y deja actuar durante 20 minutos. Lava con champú como lo haces habitualmente y enjuaga bien.

Repara las cutículas

Las ceramidas naturales son células grasas que unen las del cabello, lo que hace que las cutículas sean suaves y fuertes. Los químicos perjudiciales destruyen las ceramidas naturales. La cutícula se levanta y el cabello luce débil y opaco, lo que provoca puntas abiertas y quiebre. Una fuente natural de ceramidas es el aceite de germen de trigo (wheat germ oil). Mezcla una cucharada colmada con 8 onzas de champú para volverlo más nutritivo. O bien, masajea una cucharada colmada de aceite de germen de trigo caliente en el cuero cabelludo y el cabello y luego lava con champú.

Nutre tu cabello

La buena nutrición es el origen de un cabello brillante y saludable. Seguir una dieta saludable y beber mucha agua aporta vitaminas y minerales que satisfacen las necesidades del cabello. Come 4 porciones fruta por día y 5 porciones de vegetales. Incluye aceites saludables, como el de nuez (walnut) u oliva (olive), en la dieta en lugar de grasas animales. Bebe como mínimo 8 vasos de 8 onzas de agua por día.

Agrega un poco de brillo

Luego del tratamiento con aceite caliente y el champú, enjuaga bien el cabello con agua del grifo. Para el enjuague final, vierte un té de hierbas en tu cabello y déjalo. El té de manzanilla (chamomile tea), el jugo de medio limón con 8 onzas de agua o el té de caléndula (calendula tea) agregan brillo al cabello rubio y suavizan el cuero cabelludo. Los tés de romero (rosemary), hojas de frambuesa (raspberry leaf) y salvia (sage) dan brillo a los cabellos oscuros. Agrega cuatro gotas de un aceite esencial de romero, lavanda (lavender), tomillo (thyme), bálsamo de melisa (lemon balm), citronela (lemon grass) o menta piperita (peppermint) a una taza de agua tibia para preparar un enjuague herbario antiséptico y antioxidante.

Dale un descanso a tu cabello

Lávate el cabello con menos frecuencia, de este modo, quitas menos humedad del cabello y el cuero cabelludo. Realízate un buen corte que le siente bien a tu cabello para usar menos tratamientos químicos y pasar menos tiempo usando herramientas calientes de modelado. Usa un cepillo con cerdas suaves para obtener más brillo y reducir el quiebre. Usa gorros cuando te expongas al sol. Enjuaga el cabello luego de nadar.

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Escrito por ramona french | Traducido por valeria d'ambrosio