Trastornos de sueño en niños

Si tu hijo se queja de que sigue cansado cuando se despierta luego de una noche de sueño, o si aparenta moverse lentamente todo el día, es posible que sufra de trastornos de sueño. Los niños entre las edades de 5 y 12 años necesitan de 10 a 11 horas de sueño profundo todas las noches, de acuerdo a KidsHealth.org. Los niños que sufren de trastornos de sueño no duermen profundamente porque no se quedan dormidos lo suficiente como para hacerlo.

Problemas

El despertarse en reiteradas ocasiones durante la noche puede conllevar a muchos problemas durante el día. El niño puede tener problemas para despertarse cuando suena el despertador. Puede presentar problemas para pensar con claridad y para desarrollarse en la escuela. Es posible que esté cansado y de mal humor durante todo el día. En general, las actividades que le gustan o le resultan sencillas pueden volverse difíciles y llevar mucho tiempo. Incluso su crecimiento se verá afectado o su sistema inmunológico se verá comprometido, según KidsHealth.org.

Problemas para respirar

Los trastornos del sueño pueden derivarse de problemas para respirar, según el "University of Maryland Medical Center" (Centro Médico de la Universidad de Maryland). Los problemas para respirar pueden hacer que el niño deje de respirar o lo haga superficialmente al dormir. Estos problemas pueden despertar al niño y evitar que duerma profundamente. El problema para respirar más común, la apnea de sueño obstructiva, puede ser el resultado de la obesidad, anomalías en la cabeza o cuello o inflamación en las amígdalas o adenoides. Otro problema para respirar no tan común es el síndrome de hipoventilación central, que es causado por un trastorno en el sistema nervioso central.

Movimientos incesantes

Si el niño sufre de trastornos de sueño porque no puede calmar sus movimientos corporales, puede padecer del síndrome de piernas inquietas o del trastorno de movimiento pediátrico de extremidades. De acuerdo a KidsHealth.org, en el caso del síndrome de piernas inquietas, el niño siente comezón, picazón, ardor o sensaciones de calambres en sus extremidades. Estas sensaciones hacen que mueva las extremidades para librarse de ellas. En el caso del trastorno de movimiento pediátrico de extremidades, las contracciones y temblores son involuntarios. Ambas enfermedades pueden afectar el sueño del niño.

Diagnóstico

Si bien el médico debe diagnosticar los problemas de sueño, puedes observar signos de problemas para respirar o movimientos incesantes. Los signos de problemas para respirar incluyen ronquidos y respiración por la boca. Las anomalías para respirar sólo pueden diagnosticarse luego de un estudio de sueño durante la noche en un laboratorio de sueño. Para que se diagnostique a un niño con síndrome de piernas inquietas, deberá cumplir con cuatro criterios esenciales para adultos y explicar estas sensaciones en sus propias palabras. De acuerdo al artículo "Restless Legs Syndrome in Children" (síndrome de piernas inquietas en niños), publicado en "Medscape General Medicine", los criterios son los siguientes: necesidad de mover las piernas debido a sensaciones incómodas en éstas, necesidad de mover las piernas que comienza o empeora durante los períodos de descanso, la necesidad empeora o sólo ocurre durante la noche y el movimiento parcial o total alivia las sensaciones incómodas.

Remedios

Además de los medicamentos con prescripción médica y equipamiento médico, la prolijidad para dormir puede mejorar la calidad del sueño. Haz que el niño se acueste en el mismo horario todas las noches con una rutina relajante para dormir. Remueve los televisores o computadoras de su habitación para que asocie a ésta con el sueño, no con el juego. Del mismo modo, el niño deberá utilizar su cama sólo para dormir, no para leer o hablar por teléfono, por ejemplo. Limita su consumo de cafeína y promueve la realización de ejercicio durante el día.

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Escrito por ivy morris | Traducido por florencia prieto