Toxicidad de las semillas de manzana

"Una manzana por día, del médico te libraría". Es cierto. Sin embargo, las semillas de manzana contienen una sustancia que, en los intestinos, se puede convertir en ácido cianhídrico venenoso. Pero no hay necesidad de entrar en pánico. Las posibilidades de consumir una cantidad de semillas que produzca un efecto tóxico son pocas y los cuidados adecuados pueden disminuir aún más los riesgos.

Frutas con semillas venenosas


Los duraznos, las ciruelas y las manzanas contienen carozos y semillas con toxinas.

Las manzanas no son las únicas frutas que contienen amigdalina en sus semillas. Los más peligrosos son los carozos de albaricoques (apricot) y duraznos (peach), seguidos de las semillas de ciruelas (plum), manzanas, almendras (almonds) y membrillos (quince), en orden descendiente de contenido de amigdalina. El contenido de amigdalina de las semillas de manzana es mínimo y las semillas se deben masticar para que liberen la sustancia.

Amigdalina


La mandioca tiene un alto contenido de cianógenos.

La amigdalina es una toxina glucósida que se combina con una enzima gastrointestinal para producir ácido cianhídrico, el mismo veneno que se denominó Zyklon B y se utilizó en las ejecuciones en masa de los campos de concentración durante la Segunda Guerra Mundial. En muchas circunstancias, la fruta o las semillas con amigdalina y otros precursores del cianuro denominados cianógenos se pueden procesar para eliminar la sustancia tóxica. La mandioca (cassava root) tiene un contenido muy bajo de cianógenos y se usa en la tapioca y otros alimentos. El procesamiento adecuado de la mandioca y la cocción profunda eliminan los cianógenos perjudiciales. Las toxinas de las almendas también se procesan para eliminar las toxinas o convertirlas en una sustancia inofensiva.

Cómo actúa el cianuro

El ácido cianhídrico, la forma de toxina producida por la conversión de amigdalina en los intestinos, actúa al impedir que los glóbulos transporten oxígeno. Si bien el cuerpo puede procesar y eliminar pequeñas cantidades de ácido cianhídrico, las grandes cantidades pueden ser letales. No existe antídoto alguno.

Síntomas de intoxicación

Las personas que experimentan intoxicación con semillas de manzana pueden experimentar temblores, espasmos, mareos, náuseas, vómitos, inquietud, taquicardia, debilidad y dolor de cabeza. Las grandes cantidades de cianuro pueden causar dificultad para respirar, estado de coma, insuficiencia respiratoria, hipotensión arterial, convulsiones, daño pulmonar y hasta incluso la muerte. Quienes sobreviven a intoxicaciones graves pueden experimentar daños cerebrales y cardíacos.

Una buena noticia


Manipular correctamente las semillas de manzana previene la toxicidad.

Tragar unas pocas semillas de manzana enteras no causará intoxicación. La cubierta dura de las semillas evita que el veneno salga del interior, por lo que pueden pasar enteras a través del sistema digestivo. El problema surge al masticar las semillas. Aunque se necesitaría moler o masticar una gran cantidad de semillas, la intoxicación con amigdalina es posible. Retira las semillas antes de comer las manzanas y no les des frutas con carozo a los niños, que pueden tener una baja tolerancia a la amigdalina. No muelas las semillas cuando proceses las frutas en jugos, puré de manzana (applesauce) o conservantes. Toma estas precauciones simples para garantizar la seguridad durante el consumo de manzana.

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Escrito por penny kendall | Traducido por valeria d'ambrosio