Toxicidad de la amigdalina

La amigdalina es un compuesto natural que se encuentra en las semillas de varias frutas, así como frutos secos crudos, según el Memorial Sloan-Kettering Cancer Center. También se la llama laetrilo, o vitamina B-17, a pesar de que no se considera una verdadera vitamina. Puede ser tóxica debido a que el cuerpo la descompone en productos que incluyen cianuro.

Historia

La amigdalina, que fue aislada originalmente en 1830, fue utilizada como un tratamiento para el cáncer en Rusia en el siglo XIX y más tarde en Estados Unidos. La primera píldora se consideró demasiado tóxica para ser usada. No fue hasta 1950 que se concedió una patente para una amigdalina semi-sintética. Ha habido algunos casos de envenenamiento por cianuro y muertes asociadas con esta sustancia, y su uso ha sido prohibido en Estados Unidos.

Estudios

Sólo dos estudios pequeños sobre la amigdalina, patrocinados por el National Cancer Institute, se han llevado a cabo en EE.UU., y no fueron concluyentes. Por otra parte, no fueron ensayos clínicos controlados que compararon pacientes que recibieron la sustancia con pacientes que no la recibieron. Su mecanismo de acción sigue siendo desconocido. La administración oral repetida de comprimidos de 500 mg en pacientes con cáncer parece aumentar los niveles de cianuro en la sangre, mientras que la administración intravenosa no lo hace.

Efectos adversos

De acuerdo con Queensland Health, los síntomas de toxicidad del cianuro incluyen náuseas, vómitos, dolor de cabeza, mareos, confusión, dificultad para caminar, cianosis o tono azulado de la piel por falta de oxígeno, daño hepático y hipotensión, y pueden conducir finalmente al coma y la muerte. La intoxicación grave se ha reportado después de una dosis de 3 g de amigdalina con el uso concomitante de altas dosis de vitamina C. Aunque la sustancia está disponible fuera de EE.UU., se ha encontrado contaminación, así como incompatibilidad de las concentraciones con el etiquetado.

Información adicional

Los defensores de la amigdalina como un tratamiento para el cáncer una vez creyeron que las células cancerosas romperían el compuesto transformándolo en cianuro, que a su vez iba a matar a las células cancerosas, pero no haría daño a las células sanas. Sin embargo, el cianuro ha demostrado ser tóxico para las dos poblaciones de células. La amigdalina no está aprobada o registrada para ningún tratamiento médico en Estados Unidos, aunque las fuentes de alimentos para su consumo están ampliamente disponibles. Esta sustancia aún no ha demostrado su eficacia como tratamiento para el cáncer.

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Escrito por lexa w. lee | Traducido por mar bradshaw