Cómo tonificar y endurecer un vientre después de un parto

Las mujeres deben ganar un peso promedio de 25 a 37 libras durante su embarazo, de acuerdo con el American Congress of Obstetricians and Gynecologists. Entre el peso del bebé, el peso del agua, el líquido amniótico y el almacenamiento adicional de grasa, las libras pueden aumentar rápidamente durante el embarazo. Tras haber dado a luz, sin embargo, probablemente no se vayan tan rápido como se acumularon. Aunque mantener un peso saludable es importante, asegúrate de no excederte en los esfuerzos por perder peso después de tu embarazo. Tu cuerpo necesita tiempo para sanar, y el vientre es una zona particularmente sensible para los pacientes de cesárea. Consulta a tu médico si estás experimentando síntomas inusuales durante el ejercicio.

Nivel de dificultad:
Moderadamente difícil

Instrucciones

  1. Empieza a hacer ejercicios de Kegel tan pronto como te sea posible después del embarazo. Normalmente, puedes hacer este ejercicio el día del parto. Estos ejercicios te ayudarán a fortalecer los músculos del suelo pélvico y a mejorar tu apoyo básico. Pueden hacerse incluso en la cama, lo que las hace una forma perfecta de mantener tu cuerpo energizado durante la recuperación.

  2. Haz ejercicios abdominales durante por lo menos 10 minutos diarios. ACOG recomienda las basculaciones pélvicas, respiración abdominal profunda y levantamientos de cabeza. Aunque estos ejercicios pueden parecer demasiado fáciles como para hacer alguna diferencia, pueden tener un impacto significativo en los músculos abdominales profundos.

  3. Camina los días que puedas durante por lo menos 10 minutos. Aumenta 30 minutos cada día mientras sanas y te recuperas. Caminar es una excelente forma para quemar la grasa y desarrollar los músculos. Para optimizar los beneficios abdominales, siempre involucra los músculos del abdomen mientras caminas. Usa estos músculos para apoyar la parte superior de tu cuerpo, y mantén una buena postura para evitar el dolor en la espalda y en los hombros.

  4. Haz abdominales tres veces a la semana una vez que tu doctor te dé luz verde para hacer ejercicio. Empieza con una versión modificada y desarrolla lentamente tu fortaleza. En vez de levantar tu pecho del suelo, levanta sólo la cabeza primero, luego continúa con los hombros. Cuando te sientas cómoda con la versión modificada, realiza abdominales básicas. Aunque este ejercicio no quema grasa, aumenta la tonificación y la fuerza de tus músculos.

  5. Únete a una clase de aeróbicos o de gimnasio una vez que tu cuerpo se haya recuperado por completo. Ejercitarse con un nuevo bebé puede ser difícil, y es posible que batalles para encontrar el horario para ejercitarte por ti misma. Comprometerse en una clase es una buena forma de asegurar el ejercicio por lo menos una o dos veces por semana.

  6. Consume una dieta saludable y balanceada baja en grasas y exceso de azúcares. Sin embargo, evita la dieta a menos que tengas el permiso de tu médico, especialmente si estás amamantando. Las mujeres que acaban de dar a luz tienen una necesidad calórica mayor.

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Escrito por nicole crawford | Traducido por mayra nava