¿Puedo tonificar mi abdomen caminando?

Caminar definitivamente tonifica el abdomen. Cada vez que levantas la pierna y te mueves hacia adelante, los músculos del abdomen se contraen. Si trabajas con determinación el músculo transverso, tu abdomen se contraerá en circunferencia. Puedes agregar algunos ejercicios sencillos a tu caminata para mejorar aún más los resultados.

Músculos utilizados al caminar

Hay tres músculos principales del abdomen que se contraen cuando caminas: el recto abdominal, el oblicuo abdominal y el transverso del abdomen. Todos ellos se contraen cada vez que das un paso hacia adelante y, por lo tanto, estás tonificándolos. El músculo transverso del abdomen, si se utiliza correctamente, puede hacer que tu vientre se vea más plano. Este es el músculo abdominal más profundo y contiene el estómago. Practica su uso colocándote de pie y con las manos planas en el vientre. Inhala y relaja tu estómago todo lo posible. Exhala y mete tu estómago hacia adentro, hacia la columna vertebral. Observa que puedes mantener este músculo contraído y seguir ampliando tus pulmones para respirar. Contrae el músculo transverso abdominal mientras caminas y no sólo tonificarás el abdomen, también lo aplanarás.

Tonificación adicional


La elevación de la pierna recta tonifica tu abdomen.

Añade variedad a tu caminata para lograr un resultado aún más eficaz. Levanta las rodillas alto y camina, o levanta tu pierna recta hacia arriba antes de dar un paso. Practica esta marcha o elevación de la pierna por dos minutos durante tu caminata. Esto trabaja especialmente las fibras musculares abdominales inferiores, por debajo de tu ombligo. Trabaja tu oblicuo abdominal, o músculo lateral de la cintura, moviendo la pierna hacia fuera y en círculo con cada paso hacia adelante. Camina cuesta arriba para forzar los músculos abdominales aún más. Si estás caminando sobre una cinta de correr, pon en pausa la máquina y baja para hacer ejercicio adicional.

Con qué frecuencia, por cuánto tiempo

Salir a caminar tres veces a la semana, durante 20 a 30 minutos por día, se considera de mantenimiento. Caminar cuatro a seis veces a la semana te dará resultados notables. Tu ritmo también es clave para el éxito. Ir a paso ligero es lo mejor. Utiliza la prueba del habla para controlar tu ritmo. Debes sentirte sin aliento, pero si no puedes hablar con frases cortas, es que estás yendo demasiado rápido. Mantener esta intensidad llevará tu ritmo cardíaco a la zona que tienes como objetivo en la que también quemarás grasas mientras haces ejercicio. A medida que pierdes grasa alrededor de tu abdomen, tus músculos tonificados se verán aún mejor.

Seguridad

Si eres un principiante, comienza despacio y aumenta tu resistencia caminando más rápido y por más distancia cada día. Compra un buen calzado para evitar lesiones y disfrutar de la comodidad. Prepárate para el clima: usa un sombrero y protector solar. Recuerda que tu cuerpo se calienta al caminar, de manera que es posible que desees llevar una chaqueta ligera atada alrededor de tu cintura si entras demasiado en calor. Bebe abundante agua antes y después de hacer ejercicio. Camina sólo en lugares seguros y bien iluminados. Considera la posibilidad de encontrar un compañero para caminar. Siempre realiza estiramientos antes y después del ejercicio. Escucha a tu cuerpo (puedes tener un día duro y necesitar tomar las cosas con más calma).

Más galerías de fotos



Escrito por lynne shaw | Traducido por mar bradshaw