¿Toman decisiones impulsivas los adolecentes?

Tú piensas que tu hijo adolecente actúa impulsivamente. No parece poder considerar las posibles consecuencias de sus acciones y a veces no parece siquiera pensar sus decisiones. Sin embargo, según un artículo del ejemplar de Journal of Health Care Law & Policy, de marzo del 2012, los adolescentes y los adultos utilizan diferentes criterios cuando toman decisiones. Los adolescentes están más preocupados en la forma en que una decisión afecta su estatus social y los adultos generalmente toman decisiones de forma más independiente. La presión de los compañeros se combina con otros factores del desarrollo, dejando a algunos adolescentes con malas herramientas para controlar sus impulsos.

El cerebro adolescente

Un artículo publicado en la revista Whitman Science de diciembre de 2012 muestra cómo un cerebro adolescente está aún sin desarrollar en comparación con el cerebro de los adultos por sobre la edad de 30 años. Por ejemplo, el cerebro adolescente tiene menos materia gris (las células que afectan la inteligencia). También existen menos conexiones nerviosas entre las secciones emocional e instintiva del cerebro y el lóbulo frontal, la parte del cerebro que permite el control del impulso y el juicio. A medida que tu adolescente ejercita el pensamiento y el razonamiento, su cerebro madurará.

Las emociones y la toma de decisiones

Los adolecentes tienen la capacidad de razonar y considerar elecciones alternativas; sin embargo, según un artículo de la revista Medicine & Philosophy de abril de 2013, si tienen sentimientos intensos respecto a una cosa, sus emociones se inmiscuirán en una decisión reflexiva. Tu adolescente tiene que tomar decisiones instantáneas con mayor independencia que antes, tales como ceder a la presión de sus amigos para conducir más rápido, cuando el estrés emocional de la situación hace que se vuelva difícil resistir el impulso a realizarlo.

Equilibrando ventajas y desventajas

No es que los adolecentes no conozcan qué es lo correcto, pero puede ser más difícil ceder a una recompensa inmediata cuando las consecuencias negativas están en un futuro no previsible. Por ejemplo, tu hija adolescente puede estar más segura de la infelicidad de su novio utilizando un profiláctico de lo que ella está de que un embarazo pueda o no ocurrir. Un estudio publicado en la revista Motivation, Emotion and Personality, en febrero de 2013, descubrió que para la rebeldía juvenil, las potenciales consecuencias negativas pueden realmente animarlos a que se involucren en comportamientos riesgosos.

No todos los adolecentes son impulsivos

Si bien la adolescencia puede ser una época riesgosa para muchos, no es cierto que todos los adolescentes carezcan de la habilidad de controlar sus impulsos, y, por lo tanto, necesitan la libertad de tomar algunas de sus decisiones para aprender a asumir la responsabilidad como adultos. Un factor de protección, según un artículo de marzo de 2013 de la revista Cognitive Neuroscience (neurociencia cognitiva), es que exista una fuerte conexión con la familia y los valores familiares que incluyan la ayuda mutua. Cuando los adolescentes se percatan de que sus acciones afectan a otros, parecen más capaces de tomar mejores decisiones.

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Escrito por sheri oz | Traducido por alejandro schaller