Tiros de golf y articulación sacroilíaca

Tu balanceo de golf impone muchas exigencias en tu espalda. Puedes haber notado cierto dolor o cansancio en la espalda después de un partido o de una tarde en el campo de prácticas. Una de las áreas más comunes donde los golfistas experimentan malestares es en la articulación sacroilíaca de la espalda inferior. Entender cómo los impactos del balanceo en la articulación sacroilíaca pueden ayudar a prevenir el dolor y el daño a futuro podría mantenerte fuera del campo.

La articulación sacroilíca

Tienes dos articulaciones sacroilíacas situadas en la base de la columna vertebral entre una sección de las vértebras llamadas el sacro, las vértebras fusionadas en el extremo de la columna vertebral, y los huesos iliacos de la pelvis. Estas juntas tienen un pequeño rango de movimiento, pero son fácilmente irritables, provocando dolor en la cadera y en la espalda baja. El estrés, la tensión y el uso excesivo de tus tendones, músculos abdominales, caderas o parte inferior del torso pueden causar dolor en dichas articulaciones. Este dolor tiende a irradiarse lejos de las articulaciones a sí mismos y en los músculos circundantes incluyendo la espalda, el muslo, la ingle y los abdominales inferiores.

Balanceo de golf y la espalda baja

Las articulaciones sacroilíacas aportan muy pocos beneficios a tu balanceo, pero pueden traer dolor a tu juego. Desde la dirección hasta seguir adelante, te doblas, inclinas y giras las caderas y la espalda baja. Ese movimiento de la cadera utiliza todos los músculos en el núcleo de tu cuerpo, tus caderas, abdominales, oblicuos y espalda baja, que todos eventualmente atan en las articulaciones sacroilíacas. Debido a que las articulaciones no se mueven mucho, tienen sólo una pequeña cantidad de flexión durante tu balanceo. Sin embargo, los cambios repetidos pueden conducir a una sobre explotación y desequilibrio en los músculos de la base, produciendo irritación dolorosa en la articulación y una pérdida de movimiento en las caderas, la espalda baja y la pelvis.

Previniendo lesiones sacroilíacas

Mantener la flexibilidad en los músculos alrededor de la región puede ser la mejor manera de prevenir el dolor o la restricción en las articulaciones sacroilíacas que pueden afectar tu balanceo de golf. Regularmente estirar el tendón de la corva, los músculos de los glúteos, cadera y espalda baja, antes y después de jugar, y en los días libres. Para los isquiotibiales, siéntate en el suelo con las piernas frente a ti. Ve hacia delante, toca los dedos del pie, manteniendo la espalda recta y la cabeza erguida. Mantén la posición durante 30 segundos, luego suelta el estiramiento. Para trabajar los glúteos y la espalda baja, acuéstate boca arriba con las rodillas dobladas hacia el techo. Lentamente levanta la pelvis y la zona lumbar del suelo apretando los glúteos y los isquiotibiales. Mantén la posición durante 30 segundos y suelta el estiramiento.

Tratamiento de la articulación caroilíaca

El dolor crónico de la espalda baja puede ser un signo de lesión en los músculos alrededor de la articulación sacroilíaca o las propias articulaciones. Debes examinar esas lesiones con un médico, que podrá recomendar reposo, hielo o terapia de calor, los medicamentos antiinflamatorios o terapia física tratarán y curarán la lesión. A veces, la cirugía, incluyendo la fusión de articulaciones, es necesaria. Un quiropráctico puede ser capaz de aliviar el dolor o corregir los desequilibrios a través de la manipulación espinal y estiramiento relativo, masaje, estimulación eléctrica y ultrasonido.

Más galerías de fotos



Escrito por david raudenbush | Traducido por franco castro