¿Algunos tipos de bebidas alcohólicas ayudan a mejorar la artritis?

La conclusión es que el alcohol probablemente cause más problemas a la salud de los que puede resolver, particularmente al ser consumido en exceso.

En una época se prescribía un poco de whiskey o gin durante la cena, en caso de que alguien tuviera artritis. De hecho, el alcohol tiene una larga historia de ser utilizado con fines medicinales. En la Europa medieval, había destilerías en los monasterios, que producían "aqua vitae" (es decir, "el agua de la vida") y la prescribían para aliviar los cólicos, la parálisis, y la viruela, entre otras enfermedades.

El alcohol como tratamiento médico

A principios del siglo XIX, el alcohol se seguía prescribiendo para diferentes enfermedades, entre ellas la artritis.

De todos modos, a medida que la práctica de la medicina se hizo cada vez más científica, comenzó a ser cada vez menos común que fuera prescrito. Para el año 1916, el whiskey y el brandy habían sido quitados de la mayoría de las listas de medicinas aprobadas científicamente en los Estados Unidos.

Investigación

El interés por los efectos del alcohol sobre la artritis fueron vueltos a poner bajo estudio en el 2010. Un grupo de investigadores ingleses liderado por James R. Maxwell, M.D., informó en el diario Rheumatology que beber alcohol no sólo reducía las posibilidades de desarrollar artritis sino que reducía también la severidad de la enfermedad.

Luego lo siguieron otros estudios. Algunos no hallaron ningún efecto, pero otros confirmaron los hallazgos del grupo de Maxwell. Cuatro estudios que informaron efectos en los síntomas de la artritis no dijeron si los sujetos bajo estudio habían tomado licor, vino o cerveza.

Un informe de 2012 publicado en el British Medical Journal halló una reducción del 52% en el riesgo de desarrollar artritis reumatoidea en mujeres que tomaban más de tres vasos de alcohol por semana, en comparación con aquellas que no tomaban alcohol.

En ese estudio, los bebedores regulares tomaban vino unas 7,6 veces por mes en promedio, cerveza unas 6,3 veces por mes y licor solo 2,1 veces por mes. Por ahora, ningún estudio comparó científicamente la capacidad de reducir el riesgo de desarrollar artritis o de la severidad de sus síntomas según los diferentes tipos de alcohol.

Además, los autores de los artículos de investigación que indicaron una relación entre el consumo de alcohol y una disminución en el riesgo de sufrir artritis no recomendaron ningún tipo de bebida alcohólica como automedicación.

Lo importante

La Arthtritis Foundation recomienda no tomar alcohol. Cita sus efectos negativos, como interacciones con la medicación (incluyendo drogas prescritas para tratar la artritis) y un potencial aumento en el riesgo de producir daños al hígado. El alcohol pude comprometer tus funciones mentales y físicas, aumentar la depresión y desorganizar tu sueño también.

La conclusión es que el alcohol probablemente cause más problemas de los que resuelva, particularmente si se consume en el exceso o se abusa de él. Si estás interesado en aprender más sobre el alcohol y la artritis, habla con tu médico u otro profesional de la salud, no comiences a tomar alcohol directamente.

Sobre el autor

Dean Haycock tiene un doctorado (Ph.D.) en Biología de la Brown University y recibió una beca del National Institute of Mental Health para estudiar en The Rockefeller University.

Su investigación neurofarmacológica ha sido publicada en los Journals of Neurochemistry, Biological Chemistry, Medicinal Chemistry, Pharmacology and Experimental Therapeutics y en Brain Research.

Haycock es el autor de los libros The Everything Health Guide to Schizophrenia, The Everything Health Guide to Adult Bipolar Disorder, 2da edición y coautor del libro Overcoming Complications of LASIK and Other Eye Surgeries.

Foto: Ryan McVay/Photodisc/Getty Images

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Escrito por dean haycock, ph.d.
Traducido por aurelius smith