Terapia de rehabilitación después de una cirugía de disco lumbar

La American Academy of Orthopaedic Surgeons dice que la mayoría de las personas que experimentan una hernia discal en la zona lumbar de la espalda con el tiempo se recuperan sin necesidad de cirugía. Si estás en el pequeño porcentaje que termina en cirugía para aliviar el dolor de disco, necesitarás someterte a una terapia de rehabilitación después de la cirugía para ayudar a fortalecer la espalda y prevenir que el dolor regrese.

Vale la pena

Algunas personas no quieren tomarse el tiempo para la rehabilitación y soportar lo que puede ser una recuperación lenta a través de la terapia. Un estudio de 2008 realizado en VU University Medical Centre in the Netherlands, mostró que aquellos que hicieron programas de ejercicios de rehabilitación después de la cirugía experimentaron una disminución más rápida del dolor, debilidad y pérdida de movimiento que los que eligieron no participar en dicha terapia.

Cuándo comenzar la rehabilitación

Ya que los pacientes se recuperan a ritmos diferentes, no hay un momento universalmente correcto para comenzar la terapia física después de la cirugía de disco lumbar. El médico puede prescribir un régimen de terapia de rehabilitación para comenzar después de cuatro semanas a cuatro meses de la cirugía, dependiendo de tu situación individual y lo bien que estás sanando. La terapia de rehabilitación dura generalmente de seis a 12 semanas, y tu fisioterapeuta probablemente recomendará ejercicios que podrás realizar incluso después de completar la terapia.

Ejercicios de rehabilitación

Cuando empieza tu terapia de rehabilitación, sobre todo vas a realizar ejercicios de estiramiento para aumentar la flexibilidad en la espalda, específicamente en la zona lumbar. Esto puede incluir acostarte sobre tu espalda y levantar una o ambas piernas a la vez, acostarte sobre tu estómago y levantar tu torso mientras manteniendo las caderas y las piernas presionados contra el suelo y acostarte sobre tu espalda y levantar las rodillas una a la vez hacia el pecho. Tu terapeuta te animará a realizar ejercicios aeróbicos de bajo impacto para el acondicionamiento, pero puedes tener que hacerlos fuera de la clínica si no está equipada para las actividades como nadar, caminar o andar en bicicleta. Después comenzará el entrenamiento de fuerza, incluyendo ejercicios con y sin pesas, tales como abdominales (crunches), inclinaciones de pelvis (pelvic tilts), sentadillas (squats) con pesas mínimas o peso corporal, curls de pierna (leg curls) y ejercicios de remo.

Yoga como terapia continua

El entrenamiento de resistencia que haces durante la terapia de rehabilitación puede ser útil incluso después para mantener la fuerza muscular y apoyar la espalda, pero hay otros tipos de ejercicios que también son útiles para ese fin. Rebecca Peterson, una asistente de terapia física con sede en Idaho, recomienda el yoga como terapia continua después de la rehabilitación. Hay diferentes posturas que son útiles para aumentar la flexibilidad y la fuerza en la zona lumbar y aliviar el dolor, como, por ejemplo, la postura Easy, la Bound Angel, la Marichi's y el Bharadvaja's Twist.

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Escrito por elle di jensen | Traducido por mariana groning