Terapia física para la bursitis trocantérea

La bursitis trocantérea es una afección inflamatoria que desencadena dolor en el área de la cadera. Este dolor es causado cuando un pequeño saco de amortiguación conocido como "bursa" se irrita. La gente de edad media y los ancianos son más propensos a desarrollar bursitis trocantérea, y algunas personas más jóvenes también están en riesgo. La mayoría de la gente que desarrolla esta afección reciben tratamiento con terapia física y los tratamientos pueden consistir en ejercicios en los pacientes así como también recomendaciones de ejercicios en casa.

Causas de la bursitis trocantérea


Los deportes de alto impacto como el fútbol pueden causar bursitis trocantérea.

Esta afección puede aparecer como resultado de un trauma en la zona de la cadera. Quienes hacen esquí en el hielo, los bailarines, atletas y otras personas que se pueden caer sobre la zona de su cadera o tienen impactos frecuentes en esta zona corren un alto riesgo. Los individuos que tienen osteoartritis en las caderas o la parte baja de la espalda también pueden desarrollar bursitis trocantérea. En algunos casos, la causa de esta afección es desconocida.

Opciones de tratamiento


La terapia física es un tratamiento recomendado.

La prognosis para la bursitis trocantérea es muy buena y la mayoría de la gente responde bien al tratamiento. Los métodos de tratamiento recomendados pueden incluir terapia física, inyecciones de corticosteroides y medicamentos antiinflamatorios no esteroides como aspirina. El departamento ortopédico de la University of Washington ha investigado y publicado una visión global del tratamiento y la prevención del bursitis trocantéreo. Como parte del tratamiento efectivo inmediato y a largo plazo, se recomienda trabajar con un terapeuta físico. Esta terapia implica una combinación de ejercicios para aliviar el dolor y la inflamación así como también modificar las actividades diarias y los hábitos de trabajo para prevenir una nueva lesión.

Tratamientos de terapia física


Los ejercicios de flexibilidad pueden ser una parte de la terapia física.

Los objetivos de la terapia física para la bursitis trocantérea son mejorar la movilidad de la articulación, el rendimiento muscular y el rango de movimiento. Las sesiones de tratamiento pueden durar entre seis y 24 visitas dependiendo del paciente. Los tratamientos específicos utilizados también serán individualizados para cada paciente dependiendo de la edad, afección y los objetivos de cada paciente. Las intervenciones más comunes incluyen entrenamiento de rendimiento muscular, entrenamiento mecánico de postura, ejercicios de flexibilidad, masajes y movilizaciones de la articulación.

Resultados de la terapia física


La terapia física ayuda a mejorar la fuerza de la cadera.

Debido a que la bursitis trocantérea puede ser causada por una variedad de fuentes, los tratamientos de terapia física se concentran en mejorar ciertas áreas en cada persona. Aumentar la fuerza en los músculos ubicados alrededor de la articulación de la cadera es una parte importante del tratamiento. La terapia física también se concentran en mejorar el rango de movimiento de la cadera. Estirar los flexores de la cadera y los músculos cuádriceps se puede lograr a través de una gran variedad de ejercicios de terapia física y pueden ser beneficiosos en el tratamiento y la prevención. El entrenamiento de la marcha también puede ser una zona dirigida en la terapia física. Este tipo de terapia mejora el control y resistencia del músculo del glúteo y se utiliza frecuentemente en individuos que tienen tejido dañado para ayudarlos a recuperar masa muscular. Estas estrategias funcionan para disminuir los síntomas y además previenen futuros daños.

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Escrito por meredith crilly | Traducido por aldana avale