Terapia de compresas frías y calientes

Se piensa que la terapia de calor y frío es más efectiva que los medicamentos que se venden sin receta médica para muchas personas que sufren de dolor. Representa una opción viable en la elección de no tomar medicamentos para aliviar el dolor. De acuerdo con la American Pain Society, casi el 10 por ciento de los estadounidenses viven con dolor crónico no causado por cáncer. Si caes dentro de este porcentaje o si has sufrido alguna herida temporal, puedes comprar un paquete grande y flexible de gel que pueda ser usado tanto para compresas frías como calientes.

Indicaciones

Las condiciones médicas temporales que responden bien a la terapia de calor y frío incluyen heridas de músculos, esguinces de articulaciones y cualquier herida que cause hinchazón visible o dolor interno. El dolor inducido por embarazo o cargar niños también puede ser tratado con compresas calientes. Las enfermedades físicas crónicas pueden ser aliviadas con aplicaciones frías o calientes cuando se siente el dolor. Estas incluyen osteoartritis, migrañas, heridas deportivas, síndromes de repetición de movimientos, fibromialgia y condiciones que causan dolor de espalda. Los pacientes de cáncer también pueden encontrar alivio de dolor en áreas específicas.

Calor

Las compresas calientes deberían usarse durante 20 minutos o más, pero no en áreas en donde se haya recibido tratamiento de radiación. El calor aplicado al cuerpo sirve para incrementar el flujo de sangre, oxígeno y nutrientes. Relaja los músculos tensos y disipa la sensación de dolor en los músculos y articulaciones. No uses una terapia de calor y frío sobre piel herida. Si tu compresa caliente está hirviendo, espera unos minutos o envuélvela en una toalla delgada para que no te quemes.

Frío

Las compresas frías ofrecen un alivio del dolor a partes del cuerpo inflamadas. Deberían ser aplicadas durante 20 minutos o menos. La inflamación aguda de heridas en hombros como bursitis y tendinitis puede ser reducida con temperaturas frías. Los dolores de cabeza, tensión muscular y espasmos también pueden ser aliviados. Aplica compresas frías a esguinces o heridas en muñecas, codos, rodillas y tobillos. Si tu paquete de gel está demasiado frío, simplemente mantenlo en el refrigerador. Esto le da una temperatura cómoda para colocarlo directamente sobre tu piel.

Combinación

La página web HumanKinetics.com sugiere que alternar terapias de calor y frío ayuda efectivamente a aliviar el dolor en la recuperación de heridas atléticas e inflamaciones. Podrías tener una combinación de síntomas como dolor de músculos o ligamentos más inflamación de área alrededor. Usa dos paquetes de gel o algún sustituto como una botella para agua caliente o una bolsa de guisantes congelados. Comienza con tu compresa caliente y alterna con la fría, siempre terminando tu sesión con frío.

Selección

Los paquetes de gel grandes (de 11 o 12 por 14 o 15 pulgadas) son las más fáciles de usar y para dar la mejor cobertura. Compra un paquete suave que se mantenga flexible en el refrigerador o congelador, no del tipo duro que se usan para mantener los alimentos fríos. Asegúrate de que esté aprobado para temperaturas frías y calientes. La mayoría de los paquetes de gel pueden ser calentados en agua caliente de la estufa o microondas y también pueden ser enfriados. Cómpralos en tiendas de artículos médicos y farmacias.

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Escrito por nancy clarke | Traducido por laura gsa