Tendones de la corva apretados tras correr

Los tendones de la corva son un músculo importante al correr, actuando como extensores de cadera y flexores de rodilla, pero tienden a ser descuidados por los corredores en términos de fortalecimiento y estiramiento. Son más propenso a las lesiones al verse sometidos a incrementos repentinos en la velocidad o la carga de trabajo. Un tendón de la corva apretado es a menudo el resultado de no estirar antes de correr y podría ser indicativo de un desgarro. La tirantez de los tendones de la corva puede prevenirse fácilmente mediante la incorporación de una rutina diaria de estiramientos en tus entrenamientos en el futuro.

Causas

Los problemas de los tendones de la corva son comunes entre los corredores que han aumentado significativamente su carga de trabajo o introducido prematuramente un cambio en la velocidad. La causa más frecuente de la tirantez después de correr es una tensión de los tendones. En un desgarro, el músculo tiende a estar apretado y doloroso cuando está estirado. El dolor y la tirantez generalmente se calma durante al correr, pero volverá otra vez más tarde. Las tensiones musculares son probablemente causadas por el estiramiento inapropiado antes de correr o un desequilibrio muscular en el cual los cuádriceps son más fuertes o los glúteos más débiles que el tendón de la corva.

Tratamiento

Mientras no se sienta ninguna molestia, está bien continuar corriendo con un tendón de la corva apretado. Elimina completamente el trabajo de velocidad y disminuye tu kilometraje semanal hasta que la tirantez después de la actividad disminuya. Si es doloroso, es aconsejable descansar varios días. Pon hielo en tu tendón de la corva durante 10 minutos por lo menos dos veces al día y toma medicación antiinflamatoria con regularidad. Masajea la zona para aliviar la tirantez y mejorar el flujo sanguíneo a la lesión. Evita estirar el tendón de la corva para evitar futuros desgarros.

Prevención

La tirantez de los tendones de la corva puede prevenirse mediante la incorporación de una rutina diaria de estiramiento en el entrenamiento. Da un paseo por cinco a siete minutos para calentar adecuadamente tus músculos antes de estirar. El estiramiento de los tendones de la corva es más eficaz cuando se realiza sentado o acostado. Estirar el tendón de la corva mientras estás parado no permite que los músculos se relajen completamente. Fortalecer los tendones utilizando una máquina de flexiones de piernas en el futuro también puede prevenir lesiones en el área.

Estiramiento

El estiramiento de vallista modificado es eficaz para estirar el tendón de la corva. Comienza en una posición sentada con tu pierna derecha extendida y la pierna izquierda doblada con el pie apretado contra tu muslo derecho. Tus piernas deberían parecerse al número cuatro. Lentamente inclínate hacia adelante, manteniendo una espalda plana y llega con tus brazos hacia el pie derecho extendido hasta llegar a un punto de tensión en el estiramiento. Retrocede si sientes cualquier dolor o malestar. Sostén durante 15 a 30 segundos y repite en la pierna opuesta.

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Escrito por marissa baranauskas | Traducido por paulina illanes amenábar