Técnicas de manejo del comportamiento positivo

La utilización de las técnicas de manejo de comportamiento positivo en los valores del hogar como en la escuela pueden ayudar a promover la salud mental y la autoestima positiva en los niños, según los expertos de Mental Health America. Además, estas pueden ayudar a un niño a desarrollar fuertes habilidades sociales y competencias sociales. Los padres y los adultos que trabajan con niños deben tomar el tiempo para aprender acerca de las técnicas y aplicarlas a las rutinas diarias.

Recompensar los progresos y logros

Los expertos del Proyecto de Mejoramiento de Cuidado Infantil de Wisconsin recomiendan que el manejo de comportamiento positivo debe centrarse en su reforzamiento. Esto podrá incluir un sistema que establezca un sistema de meta que se traduce en beneficios o privilegios cuando el niño complete la misma. Estos sistemas permiten a los niños experimentar directamente los beneficios de las conductas positivas. Por ejemplo, una recompensa, como una salida al cine podría darse después de que un niño complete consistentemente sus tareas todos los días durante una semana.

Justas expectativas y consecuencias

Las expectativas en los valores familiares y escolares deben especificarse claramente para los niños. Es importante que las reglas se revisen varias veces de manera clara y positiva. Las expectativas con respecto a las tareas, la hora de dormir, hora de la tarea y el protocolo social debe ser establecido. Las consecuencias deben ser razonables y siempre en forma coherente.

Reorientación y recreos

La disciplina positiva puede incluir el uso de la reorientación. Por ejemplo, si un niño está corriendo o gritando demasiado en la casa, en lugar de castigar el comportamiento, un adulto puede disuadir al niño que salga a correr en el patio unas cuantas veces. Los recreos pueden ser utilizados si el niño no responde al cambio de dirección. Ellos deben durar sólo el tiempo suficiente para que el niño se tranquilice a sí mismo y pueda regresar a su actividad de una manera adecuada. Los padres tienen que controlar estos recreos y aumentar o disminuir el tiempo para cada niño.

Comunicación y expresión

La Academia Americana de Pediatría señala que la comunicación es esencial para la gestión del comportamiento positivo. Los padres deben, mostrar habilidades de escucha activa y alentar a sus hijos a hablar y aprender de sus comportamientos. Ofreciendo la crítica constructiva y la retroalimentación positiva es también muy útil. haciendo hincapié en lo que el niño hace bien, un adulto puede animarlo a un mejor desempeño. Si el niño se siente "mal" o "agraviado" es más probable que identifique a las reglas y expectativas como negativas y difíciles.

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Escrito por christy bowles | Traducido por shirley marisel rollano