Técnicas de ejercicio de Kegel

El ejercicio de Kegel fortalece la musculatura del suelo pélvico. Esencialmente, la técnica consiste en levantar y apretar el músculo de la pelvis, que se encuentra entre la vagina y el ano en las mujeres y entre la glándula de la próstata y el ano en los hombres.

Manos a la obra con la técnica

El músculo del suelo pélvico soporta la vejiga y aberturas intestinales. Para encontrarlo, al vaciar tu vejiga trata de detener el flujo. Tienes que levantar y apretar los músculos del piso pélvico para hacer eso. Una vez que tengas esa parte de la técnica acuéstate con las rodillas dobladas y coloca almohadas debajo de tus rodillas para que tu cadera y glúteos puedan estar relajados. Algunas personas cometen el error de apretar los muslos y los músculos del estómago, lo que puede debilitar el suelo pélvico. Mientras estás acostado levanta y aprieta el músculo pélvico. No levantes la espalda o las nalgas del suelo. Repite tres a seis veces inicialmente hasta que el músculo se vuelva más fuerte. Además, en un primer momento es posible que sólo puedas mantener la presión durante menos de seis segundos. Trata de mantener cada contracción durante 8 a 10 segundos y hacer cerca de 10 repeticiones cada vez. Treinta repeticiones en total por día son suficientes para mantener los músculos pélvicos de la mayoría de las personas en buen estado. Una vez que seas experto puedes practicar los ejercicios de Kegel mientras estás sentado en tu escritorio, esperando el transporte o al manejar.

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Escrito por eleanor mckenzie | Traducido por carlos alberto feruglio