Técinicas motivacionales para adolescentes

Los adolescentes se concentran en todo menos en el futuro. Como resultado, toman decisiones basándose en lo que sienten en ese momento, en vez de en las acciones que los afectarán después en la vida. Si tienes un hijo adolescente con poca motivación, ya sea en la escuela, en actividades extracurriculares o en la vida en general, puede necesitar ayuda para ver hacia el futuro e incrementar su motivación. Ayudar a tu hijo a ver lo que sucede en su presente para hacerlo reaccionar y que sea exitoso.

Plantear metas

Tu hijo necesita metas concretas en las que trabajar para motivarse. Sin importar si se trata de mejorar sus calificaciones, obtener una mejor posición en la orquesta o una meta relacionada a la salud, plantear metas específicas y alcanzables puede ayudar a u hijo a esforzarse más. Una meta para obtener mejores calificaciones no es tan efectiva como una para elevar las calificaciones un nivel en un plazo mediano; ésta última tiene un límite de tiempo y un objetivo exacto para que tu hijo sepa en qué dirección trabajar.

Utiliza sus intereses

Mientras que te preocupas por sus calificaciones, amigos y estilo de vida, tu hijo pone más interés en sus pasatiempos, vida y social y tiempo libre. Puedes valerte de sus interés personales para enseñarle a estar más motivado; por ejemplo, si siente que no se debe esforzar más en la escuela porque prefiere el arte, llévalo a una visita a una escuela de arte y habla de las calificaciones que necesita para ser aceptado. Demostrarle a tu hijo que sus intereses pueden ser un factor motivante le ayudará a esforzarse más.

No permitas excusas

Tu hijo probablemente tiene un arsenal completo de pretextos creíbles para no esforzarse, como el cansancio o la dificultad escolar, pero no se da cuenta de que no son válidos, así que no permitas pretextos. Si está cansado, tal vez debas imponerle una hora más temprana para dormir; si la escuela es muy difícil, quizá necesite un tutor. Convierte las excusas en soluciones para que no deje de esforzarse.

Ofrece una recompensa

Las tácticas motivacionales pueden ayudar a tu hijo a empezar, pero tu reconocimiento y celebración le darán la retroalimentación positiva que quiere. Dale privilegios cuando haga un esfuerzo y consiga lo deseado, aunque parezca una pequeña acción, podría mantenerlo motivado; una recompensa de vez en cuando no lastima a nadie. Mientras tus expectativas sean realistas y tu hijo las cumpla, se merecerá un reconocimiento en forma de pizza o una visita al centro comercial.

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Escrito por kay ireland | Traducido por diana i. almeida