Cómo hacer las tareas de la casa cuando tienes un bebé

Seguirle el ritmo a tu nuevo bebé es un trabajo de tiempo completo en sí mismo, pero pocas mamás pueden darse el lujo de enfocarse sólo en su hijo. El resto de la familia aún necesita comer regularmente, la ropa se ensucia y las alfombras se tienen que limpiar para que el bebé pueda gatear sobre ellas. Hacer las tareas de la casa puede parecer imposible para la mamá de un bebé, en especial cuando, algunos días, te sientes afortunada si tienes tiempo para tomar una ducha rápida. Optimiza tu rutina para lograr lo más urgente cuando el bebé está tomando la siesta o tranquilo sin estar contigo por un rato, y asigna las demás tareas a los otros miembros de la familia.

Nivel de dificultad:
Moderadamente fácil

Instrucciones

  1. Haz una lista de las tareas que debes hacer de forma rutinaria para mantener la casa en condiciones decentes, limpia y segura para el bebé. Coloca estas tareas en un calendario que puedas razonablemente cumplir cada semana, sabiendo que sólo contarás con cortos períodos de tiempo cada día (sin mencionar tus niveles de energía). Haz una lista separada de tareas que te gustaría hacer. Éstas son las que llevan más tiempo o esfuerzo, o bien que pueden esperar una semana o dos si no las puedes hacer en ese momento.

  2. Aprovecha el momento en que el bebé duerme la siesta para llevar a cabo las tareas básicas de la primera lista. Con el bebé durmiendo en un lugar seguro, como su cuna o un corralito, coloca una tanda de ropa en la máquina, vacía el lavavajillas o limpia la ducha. Si te preocupa estar alejada del cuarto del bebé mientras trabajas, usa un monitor portátil para poder oírlo si llora o se despierta. Si el bebé toma una siesta larga, o si se duerme a la noche, haz las tareas que requieren de más tiempo, como limpiar el baño o cambiar las sábanas de las camas.

  3. Coloca al bebé en su corralito en el cuarto cuando estás haciendo las tareas de la casa. Háblale con regularidad y permanece en su rango de visión, para que sepa que estás allí y no sienta que lo han dejado solo. Colócalo de forma segura en su porta-bebé o su asiento para el auto y déjalo en la mesa mientras doblas la ropa limpias o te ocupas de las cuentas. Saber que estás allí puede ser todo lo que necesite para darte un respiro que te permita realizar tus tareas.

  4. Si al bebé no le gusta separarse de ti, llévalo contigo mientras trabajas. Colócalo en una mochila frontal, dejando tus manos libres, y háblale o cántale mientras lavas los platos, barres el piso de la cocina o pasas la aspiradora. El bebé estará conectado contigo, y puede incluso disfrutar de los movimientos simples que realizas mientras te ocupas de la casa. Como beneficio adicional, harás un poco de ejercicio y el bebé puede aprender a no asustarse de los ruidos, como el que produce la aspiradora.

  5. Delega, al menos de forma temporal, algunas de las tareas de la casa a otros miembros de la familia. No te preocupes por si estas tareas se realizan de forma perfecta: disfruta de contar con ayuda con la casa. Tu esposo puede colocar la ropa en el lavarropas, limpiar el retrete o preparar la cena para la familia. Los niños pueden poner la mesa o levantar sus juguetes, guardar las compras, hacer sus camas o lavar los platos. Así tus hijos aprenderán las habilidades básicas necesarias para la vida y obtendrán la satisfacción de ayudar a mamá, mientras que tú completas tu lista de tareas domésticas sin volverte loca en el intento.

Más galerías de fotos



Escrito por molly thompson | Traducido por mike tazenda