¿Por qué tantas personas desarrollan enfermedades cardíacas o cáncer de pulmón después de haber fumado?

El tabaquismo es la principal causa prevenible de enfermedad y muerte en Estados Unidos. La mitad de los fumadores empedernidos de los países occidentales morirán prematuramente debido a enfermedades relacionadas con el tabaquismo, como cáncer de pulmón, enfermedad pulmonar obstructiva crónica y enfermedades cardíacas. El riesgo de desarrollar estas enfermedades aumenta mientras más fumes y mientras lo hagas por un periodo de tiempo largo. Más de 3.500 compuestos han sido identificados en el humo de cigarrillo, y muchos de ellos dañan el tejido vivo.

Toxinas liberadas por el humo

El humo directo (aquél que se introduce a tu boca y pulmones cuando tomas una bocanada al fumar un cigarrillo) contiene docenas de químicos que se sabe que provocan cáncer. Entre estas sustancias, las nitrosaminas específicas del tabaco y los hidrocarburos aromáticos policíclicos se han identificado como especialmente peligrosos para las personas. Además, cada bocanada de humo de un cigarrillo contiene una dosis de nicotina y billones de radicales libres que dañan los tejidos. Muchos de estos compuestos pasan a tu sangre, mientras que otros permanecen en tus pulmones durante meses.

Lesiones en los vasos sanguíneos

De acuerdo a un análisis de mayo del año 2004 en la revista "Journal of the American College of Cardiology" (Revista del colegio estadounidense de cardiología), los científicos no entienden completamente todas las relaciones entre el tabaquismo, las lesiones en los vasos sanguíneos y las enfermedades cardíacas, pero es claro que fumar ocasiona que los vasos sanguíneos se estrechen, lo que incrementa la presión sanguínea y el estrés mecánico en las paredes de los vasos. Además, los radicales libres del humo del cigarrillo generan inflamación en tus vasos sanguíneos, y fumar eleva tus niveles de colesterol, triglicéridos y lipoproteínas de baja densidad. Estos factores crean las bases para la aterosclerosis, que se caracteriza por el depósito de placas de colesterol a lo largo de las paredes interiores de tus arterias. A medida que este proceso continúa las arterias de todo tu cuerpo se vuelven más estrechas progresivamente, inflamándose cada vez más y volviéndose más propensas a una obstrucción súbita debido a la coagulación. De esta forma, fumar es un factor de riesgo importante para los ataques cardíacos, derrames cerebrales, aneurismas y otras enfermedades vasculares potencialmente mortales.

Cáncer de pulmón

De acuerdo a una investigación publicada en la edición de enero del año 2010 de la revista "Cancer Cell" (Célula cancerosa), los químicos del humo del tabaco dañan las células dentro de los pulmones, lo que ocasiona una fuerte respuesta inflamatoria. En un intento por controlar los daños del tejido en curso provocados por el tabaquismo las células de "control de daños" de tus pulmones comienzan a dividirse más rápido de lo normal. Eventualmente estas células pueden volverse cancerosas. No todos los fumadores de cigarrillos desarrollan cáncer de pulmón. Tu susceptibilidad al cáncer está determinada en gran parte por tu composición genética, y al menos 5 variantes genéticas han sido identificadas por incrementar el riesgo de cáncer de pulmón tanto en fumadores como en no fumadores. Sin embargo, un análisis publicado en la edición de noviembre del año 2012 de "Human Molecular Genetics" (Genética molecular humana) mostró que las personas genéticamente susceptibles que fuman, tienen una probabilidad mucho mayor de contraer cáncer de pulmón que sus contrapartes que no fuman, y que el tabaquismo sigue representando casi el 90 por ciento de los casos de cáncer de pulmón en Estados Unidos.

Perspectivas

A pesar de las agresivas campañas contra el tabaquismo y una reducción en el número de fumadores en Estados Unidos, el uso del tabaco sigue representando más muertes prevenibles que cualquier otra causa. Durante los primeros 5 años del milenio 1/5 de los adultos estadounidenses fumaban, ocasionando más de 440.000 muertes prematuras y $190 mil millones en costos del cuidado de salud y pérdida de productividad cada año. El cáncer de pulmón y las enfermedades cardíacas son causas importantes de muerte y discapacidad en los fumadores, pero la bronquitis crónica, el enfisema pulmonar y los cánceres que no son pulmonares causan un costo adicional. Dejar de fuma sigue siendo uno de los cambios de estilo de vida más benéficos que puedes hacer.

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Escrito por stephen christensen | Traducido por juliana star