El tamaño de una porción de pollo

Escrito por joseph mcallister | Traducido por javier enrique rojahelis busto

Cuando se prepara adecuadamente, el pollo forma parte de una dieta saludable baja en calorías. El pollo blanco sin piel es alto en proteínas y bajo en grasas. Antes de poder planificar qué incluir en tu plan de alimentación saludable, es necesario que determines el tamaño de las porciones adecuadas, que serán las unidades que conformarán tu dieta.

Recomendación de tamaño

De acuerdo con el sitio ChooseMyPlate.gov del U.S. Department of Agriculture's, el tamaño de la porción de pollo debe ser de 1 onza. Una pechuga de pollo sin piel sin hueso cocida es equivalente a 3 onzas de proteínas. El USDA recomienda que los hombres adultos sanos deben consumir aproximadamente 6 1/2 oz. de los alimentos ricos en proteínas a diario, mientras que las mujeres deben consumir 5 1/2 oz. Una porción de pollo es equivalente a 1 oz. de carne cocida o pescado, un huevo, 1/4 taza de frijoles cocidos o 1/2 oz. de nueces.

Información nutritiva

Una porción de 3 oz. de pechuga de pollo asado sin piel contiene alrededor de 140 calorías y 5 gramos de grasa, aproximadamente 1 gramo de la misma grasa saturada y 70 mg de colesterol. El mismo tamaño de la porción de un muslo de pollo con piel, rebosado y frito, contiene aproximadamente 230 calorías y 15 gramos de grasa, alrededor de 4 gramos de la misma grasa saturada, así como 75 mg de colesterol.

Comparación nutritiva

El modo en que cocinas una porción de pollo puede influir significativamente en sus calorías, su contenido total de grasa y grasa saturada. Comer 3 oz. de pechuga de pollo sin piel que ha estado a la parrilla te proporcionará 128 calorías, 2,7 g de grasa y 0,8 g de grasa saturada. Por el contrario, el consumo de la misma cantidad de pechuga de pollo frita te dará 161 calorías, 4 g de grasa y 1,1 g de grasa saturada.

Otras consideraciones

Para una porción más nutritiva de pollo, prepáralo sin piel; ásalo para sacar cualquier exceso de grasa o para que la grasa escurra, y utiliza sólo rebozos, salsas y adobos bajos en contenido de grasa y en contenido de sodio. Además, opta por un pollo que no haya sido inyectado con una solución salina siempre que sea posible, ya que el pollo que se ha mejorado de esta manera puede contener hasta 500 por ciento más de sodio por porción que el pollo fresco y sin tratar.

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