Suplementos alimenticios para bebés

Es muy normal preguntarse si tu bebé está comiendo una dieta saludable, especialmente si has empezado a introducir alimentos sólidos en ella. Si te estás preguntando si debes complementar la dieta de tu hijo con alimentos sólidos o debes utilizar suplementos nutricionales como vitaminas y minerales, es mejor hablar con tu pediatra, pero hay algunas pautas generales que puedes seguir para tomar una decisión.

Nutrición temprana

Durante los primeros seis meses de vida de tu bebé, la mejor dieta posible puede ser exclusivamente leche materna o, como una segunda opción, una fórmula diseñada para bebés. La Academia Estadounidense de Pediatría recomienda la lactancia materna exclusiva por tanto tiempo como sea posible, idealmente al menos un año, pero muchas fórmulas también ofrecen a los niños los nutrientes que necesitan, explica al doctor Scott Cohen en su libro "Eat, Sleep, Poop" (Comer, dormir, defecar).

Nutrición posterior

Una vez que tu bebé tiene 6 meses de edad, tu pediatra probablemente recomendará que comiences introducir alimentos sólidos como suplementos dietéticos para lograr que tu bebé se acostumbre a diferentes gustos y texturas. Sin embargo, hasta que tu bebé tenga por lo menos un año de edad, estos sólidos generalmente no comprenden la mayor parte de las calorías consumidas; debes seguirle dando sobre todo leche materna o fórmula para llenar su estómago. Tu pediatra puede ayudarte a determinar qué sólidos debes utilizar para complementar la dieta de tu bebé.

Vitaminas y minerales

Los bebés alimentados con fórmula no necesitan suplementos de vitaminas y minerales adicionales, porque la fórmula contiene todo lo que tu bebé necesita para prosperar en la mayoría de los casos. Los bebés amamantados generalmente necesitan suplementos de vitamina D, debido a que los estilos de vida y hábitos alimenticios de hoy tienden a dejar a las madres con deficiencia de vitamina D, que a su vez deja la leche materna baja en ella. Una vez que tu bebé tenga 6 meses, el pediatra puede también querer empezar a introducir sólidos ricos en hierro o suplementos de hierro.

Otros suplementos

Existen muchos suplementos, incluyendo hierbas, probióticos y enzimas, en el mercado que pretenden tratar o prevenir los síntomas y enfermedades comunes. En general, tu bebé no necesita ninguno de estos y debes evitar dárselos. Esto es por dos razones: en primer lugar, es mejor no intentar diagnosticar a tu propio bebé; el pediatra es tu compañero en el cuidado de la salud de tu hijo. Y en segundo lugar, muchos suplementos que son seguros para los adultos no son seguros para los bebés.

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Escrito por kirstin hendrickson | Traducido por paulina illanes amenábar