Suplementos de aceite de coco extra virgen

El aceite de coco es una fuente rica en grasas saturadas, aunque no es del mismo tipo que se encuentran típicamente en los productos animales como la carne o mantequilla. La mayor parte de la grasa saturada en el aceite de coco se quema fácilmente en el cuerpo para obtener energía, por lo que es menos preocupante para la enfermedad cardiovascular. El aceite de coco se puede utilizar como un suplemento nutricional o aceite de cocina.

Clasificación extra virgen

En contraste con el aceite de oliva, no existe una definición estándar de "aceite de coco extra virgen", aunque el término por lo general denota el más alto nivel para el aceite de coco comestible. En general, el aceite virgen de coco se hace exprimiendo la pulpa blanca y seca por dentro de la cáscara del coco. Por lo general, la pulpa o "carne" del coco es secada rápidamente con temperaturas de menos de 120 grados Fahrenheit, y este proceso es llevado a cabo por medios mecánicos. A veces el término "extra virgen" connota el aceite obtenido de la primera extracción -como lo hacen en el aceite de oliva- pero no siempre, porque la pulpa de coco suele exprimirse una sola vez.

Ácidos grasos en el aceite de coco

Más del 90 por ciento del contenido de grasa en el aceite de coco es saturado y la mayor parte son ácidos grasos de cadena media. La principal grasa cadena media en el aceite de coco es el ácido láurico, aunque también se encuentran un poco de ácido cáprico y ácido caprílico. La longitud de los ácidos grasos determina en gran medida su comportamiento en el cuerpo. Las grasas saturadas de cadena larga en productos de origen animal se almacenan rápidamente en el cuerpo como tejido adiposo y se asocian con un mayor riesgo de colesterol y obstrucción de arterias o aterosclerosis. Por el contrario, los ácidos grasos de cadena media se metabolizan rápidamente, son absorbidos al torrente sanguíneo y luego quemados como fuente de energía. Para comparar, 1 cucharada de aceite de coco contiene casi 12 gramos de ácidos grasos saturados -en su mayoría de cadena media- mientras que la misma cantidad de aceite de oliva es principalmente grasa monoinsaturada y sólo contiene 2 gramos de ácidos grasos saturados.

Beneficios potenciales

Los suplementos de aceite de coco proporcionan un rápido impulso de energía, pero a diferencia de los alimentos ricos en carbohidratos, como pan, pasta o fruta dulce, los ácidos grasos de cadena media no desencadenan la liberación de insulina en el páncreas. La insulina es liberada de manera que la glucosa puede ser transportada de la sangre a las células, pero los ácidos grasos de cadena media no aumentan azúcar en la sangre y no requieren insulina para entrar en las células. El aceite de coco es también un buen laxante y muestra leves propiedades antibióticas, antifúngicas, antioxidantes y antiinflamatorias. Los suplementos de aceite de coco se utilizan a menudo para estimular el metabolismo, promover la pérdida de peso, aliviar el estreñimiento y calmar la inflamación intestinal. El aceite de coco es también un excelente humectante para la piel.

Tips

Consumir demasiado aceite de coco suplementario puede conducir a diarrea, así que empieza con una pequeña cantidad -por ejemplo, 1 cucharadita al día- y ve cómo responde tu cuerpo. El aceite de coco es un líquido incoloro por encima de los 76 grados Fahrenheit, pero un sólido blanco debajo de esta temperatura, por lo que puede que tengas que calentarlo suavemente durante los meses de invierno si prefieres tomarlo en forma líquida. Por otra parte, el aceite de coco extra virgen también está disponible en cápsulas.

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Escrito por sirah dubois | Traducido por ana laura nafarrate