Cómo superar el nerviosismo al hablar en público

Para algunas personas, hablar en público es una experiencia satisfactoria y estimulante. Otros se ponen nerviosos, tienen náuseas y sudan con la sola idea de hablar en público. Si bien el nerviosismo puede ayudar a motivarte y a darte energía, demasiada ansiedad es contraproducente. A menudo, nuestros temores son exagerados; un artículo en el sitio web de la Universidad de Stanford recomienda prepararse para el peor escenario posible para que cualquier cosa de lo que realmente suceda en el día de discurso no parezca tan malo.

Nivel de dificultad:
Moderada

Instrucciones

    Preparación

  1. Habla acerca de un tema con el que te sientas entusiasmado, si te dan a elegir tu tema. Si el tema te lo han asignado, identifica un área dentro de esta materia que pueda emocionarte. Tu pasión será contagiosa y transformará tu nerviosismo en entusiasmo. De acuerdo con el sitio web de Dale Carnegie: "Si tu actitud es buena, tu charla lo será también".

  2. Date semanas para prepararte, para que puedas concentrarte en el material, en lugar de hacerlo en tus sentimientos de nerviosismo. Conoce más sobre el tema de lo que piensas cubrir durante tu discurso.

  3. Practica hasta que estés completamente familiarizado con tu discurso. Familiarízate con la habitación en la que vas a hablar y, si es posible, ensaya en esa habitación, de manera que no hayan sorpresas en el día del discurso.

  4. Calienta físicamente antes de empezar a hablar. Según los expertos del discurso en la Universidad de Stanford, los movimientos físicos, como caminar o hacer movimientos circulares con los brazos, ayudará a disipar tu energía nerviosa.

  5. Asegúrate de dormir lo suficiente y comer comidas nutritivas en los días previos a tu discurso. Cuidarte físicamente te ayudará a ser más resistente y a sentirte menos nervioso.

    Frente a tu público

  1. Haz de cuenta que estás hablando con un grupo de amigos cercanos y compañeros de trabajo en lugar de un grupo de desconocidos. Tu tono será más coloquial y atractivo.

  2. Saluda a tu público antes de comenzar formalmente tu discurso. Después del saludo, haz una pausa breve, lentamente cuenta hasta tres y luego comienza. Esta táctica te ayudará a calmarte y te preparará para la tarea. Una vez que empieces a hablar, haz una pausa y respira profundamente si crees que tu ansiedad está aumentando.

  3. Date cuenta de que tu público lo más probable es que quieras que tengas éxito. Éste se quiere reír y divertirse.

    Obtener una perspectiva

  1. Imagínate que estás dando el discurso más emocionante, atractivo y estimulante de toda tu vida. Toastmasters recomienda el uso de imágenes visuales para conquistar los sentimientos de nerviosismo.

  2. Recuérdate que tu audiencia es probable que esté consciente de lo nervioso que te sientes. Disculparse cuando tropieces con una palabra es probable que llame la atención sobre un aspecto de tu presentación que probablemente no pensaron que fuera un gran problema.

  3. Olvídate de tu técnica, la postura y el estilo de la entrega. Relájate, diviértete y sé tú mismo. Concéntrate en lo que estás diciendo en vez de preocuparte en los detalles menores, como gestos, movimientos de los ojos y las expresiones faciales.

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Escrito por brenda scottsdale | Traducido por enrique pereira vivas