¿Cómo suele comenzar la artritis reumatoide?

La artritis reumatoide es la forma más común de artritis inflamatoria en todo el mundo, que afecta aproximadamente a 1 de cada 100 personas en algún momento de su vida. Hasta el 35 por ciento de las personas en edad de trabajar que desarrollan AR quedan discapacitados dentro de los 10 años de su diagnóstico. Los tratamientos más nuevos pueden retrasar la progresión de la artritis reumatoide, pero el diagnóstico precoz es esencial para prevenir el daño articular irreversible asociado a esta enfermedad. Debido a que los primeros síntomas son a veces engañosos e inespecíficos, el diagnóstico puede retrasarse.

Los síntomas constitucionales

La artritis reumatoide con frecuencia se anuncia con síntomas sistémicos que se asemejan a una infección viral prolongada. Dolores en el cuerpo, rigidez matutina, fiebre baja, pérdida de apetito, fatiga, debilidad general y pérdida de peso sin explicación pueden preceder a las manifestaciones articulares de la AR por semanas o incluso meses. Tales síntomas constitucionales pueden aparecer y desaparecer varias veces antes de que veas tus articulaciones totalmente involucradas. En ocasiones, los síntomas sistémicos de la AR se confunden con fibromialgia, lupus u otra enfermedad reumatológica.

Síntomas articulares

La artritis reumatoide se considera una "poliartritis simétrica", es decir envuelve a varias de las mismas articulaciones a ambos lados de tu cuerpo. Las muñecas y los nudillos de los dedos índice y medio son más propensos a ser afectados en primer lugar, pero casi cualquier articulación del cuerpo puede dañarse por la AR. Al igual que otros tipos de artritis inflamatoria, la AR causa inflamación, enrojecimiento, calor, dolor y disminución de movimiento en las articulaciones afectadas. Aunque la inflamación de las articulaciones a menudo viene acompañada de los síntomas sistémicos de la AR, los dos pueden darse simultáneamente.

Los primeros marcadores de la inflamación

Actualmente no hay ningún indicador clínico ampliamente utilizado, como un análisis de sangre, que identifique la artritis reumatoide antes de su desarrollo. Aproximadamente el 80 por ciento de las personas con AR eventualmente tendrá un anticuerpo llamado factor reumatoide en su torrente sanguíneo, que es una herramienta que usan los médicos para diagnosticar la AR cuando los pacientes presentan los síntomas característicos e inflamación articular. Además, según un estudio publicado en la edición de septiembre de 2012 de "British Medical Journal" ("Revista Británica de Medicina), las personas que no tienen AR, pero tienen niveles elevados de FR tienen un 26 por ciento más de probabilidades de desarrollar la condición que las personas que no lo tienen. Sin embargo, algunas personas que tienen FR en la sangre nunca desarrollan la AR y las personas con otras enfermedades, como el lupus o la hepatitis crónica, también pueden tener resultados positivos.

Directrices para el futuro

Las pruebas de detección generalizada de FR no se recomiendan para las personas que no tienen signos ni síntomas de la artritis reumatoide. Tampoco serán de rutina las pruebas de AR más específicas, tales como anticuerpos contra proteínas citrulinadas antes del desarrollo de los síntomas. Sin embargo, ya que diagnosticar la AR lo antes posible es importante, puede ser útil identificar a las personas que están en riesgo y comprobar sus niveles de anticuerpos antes de que tengan las manifestaciones evidentes de la enfermedad. Las mujeres, las personas mayores, las personas con antecedentes familiares de la enfermedad y fumadores y ex fumadores tienen un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad, pero aún no está claro cuáles son los factores de riesgo, si los hay, que deben ser utilizados para elegir a las personas para las pruebas. Por ahora, cualquier persona con signos o síntomas de la AR debe ver a un médico para determinar si se justifica la evaluación adicional.

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Escrito por stephen christensen | Traducido por barbara obregon