Sudoración durante horas después de un entrenamiento

La sudoración durante horas después del entrenamiento puede ser una experiencia desagradable y embarazosa. Experimentar palmas y pies sudorosos y un olor corporal desagradable durante la sudoración, puede hacer que las experiencias sociales sean difíciles. Por eso es importante entender por qué puede ocurrir la sudoración excesiva y cómo puedes remediarla.

Causas

Las glándulas sudoríparas hiperactivas pueden provocar sudoración excesiva. Esta condición generalmente afecta a las axilas, pies y manos. En estos casos, no se conoce ningún desencadenante o causa específica. La sudoración prolongada también puede ser el resultado de condiciones médicas secundarias, tales como trastornos de ansiedad, acromegalia, trastornos de la glucosa, hipertiroidismo, menopausia y enfermedad cardíaca. Además, algunos medicamentos, como los antidepresivos y las drogas o el alcohol pueden desencadenar la sudoración prolongada después de un entrenamiento.

Tratamiento

Para controlar la sudoración, usa un desodorante que contenga de 10 a 15 por ciento de hexahidrato de cloruro de aluminio. Estos tipos de desodorantes taponan los conductos del sudor y ayudan a reducir la sudoración y el olor. El médico puede recetar ciertos medicamentos orales como glicopirrolato o beta-bloqueantes para ayudar a reducir la estimulación de las glándulas de sudor o controlar la sudoración relacionada con la ansiedad. También puede realizar la iontoforesis, un procedimiento eléctrico que apaga temporalmente las glándulas sudoríparas.

Prevención

Para evitar la sudoración prolongada después de hacer ejercicio, haz tu entrenamiento en interiores con un aire acondicionado o un ventilador en funcionamiento. Come lo suficiente antes y después de tu entrenamiento para mantener tus niveles de azúcar en la sangre estables. Bañarse todos los días, especialmente después del ejercicio, ayuda a reducir la cantidad de bacterias en la piel, lo que puede contribuir a sudor maloliente. Elige lana o algodón cuando entrenes. Estos materiales absorben la humedad y ayudan a mantener los pies secos. Además, usa ropa hecha de telas naturales ligeras que permitan que tu piel respire durante el entrenamiento.

Precauciones

Si no la tratas, la sudoración, excesiva y prolongada puede conducir a condiciones médicas serias tales como desequilibrios de sal y deshidratación. El sudor profuso también puede conducir a infecciones por hongos o bacterias en los pies y sus uñas. Esto también puede dar lugar a verrugas. Además, la sudoración durante horas después de una rutina de ejercicios puede exacerbar o desencadenar ciertas enfermedades de la piel tales como erupciones o eczema.

Más galerías de fotos



Escrito por rose erickson | Traducido por natalia pérez