¿Qué sucedería si no comieras grasas?

Mantener tu consumo de grasas bajo control te ayuda a mantenerte saludable, pero evitar la grasa por completo puede provocar un daño serio a tu cuerpo. Comer sin grasas puede alterar los niveles hormonales, debilitar los huesos y afectar a la digestión, la función renal y la función inmune. En casos graves de deficiencia de grasa, pueden haber resultados de insuficiencia orgánica y muerte. Puesto que incluso una dieta muy baja en grasas puede poner en peligro tu salud, es importante incluir una cantidad moderada de ellas en tu plan de comidas.

Deficiencia de vitaminas solubles en grasas


Sin suficiente grasa en tu dieta, puedes tener dificultad para obtener y absorber las vitaminas liposolubles.

Sin suficiente grasa en tu dieta, puedes tener dificultad para obtener y absorber las vitaminas liposolubles A, D, E y K. La falta de vitamina A puede provocar ceguera nocturna y eventualmente la ceguera por completo, mientras la baja cantidad de vitamina K puede causar que la sangre adolezca de una pobre coagulación. La falta severa de vitamina D puede conducir a enfermedades suavizantes de los huesos como raquitismo en niños y osteomalacia en los adultos. Si bien la deficiencia de vitamina E es muy poco frecuente, puede conducir a debilidad muscular y generar problemas de visión. Contar con niveles de vitaminas solubles en grasa menores a los óptimos también pueden dejar la piel muy seca, provocar eczema y ser causa de otras enfermedades de la piel.

Deficiencia de ácidos grasos esenciales


Los ácidos grasos esenciales, o EFA (por sus siglas en inglés), son las grasas que tu cuerpo necesita para mantenerse saludable.

Los ácidos grasos esenciales, o EFA (por sus siglas en inglés), son las grasas que tu cuerpo necesita para mantenerse saludable pero no puede producir por sí mismo, lo que significa que deberás obtenerla a partir de tu dieta. Estos son las grasas de ácido alfa-linolénico, o ALA, y de ácido linoleico, o LA. Tu cuerpo utiliza los EFA para producir sustancias similares a las hormonas que ayudan a controlar ciertos procesos físicos, incluyendo la función gastrointestinal, la función inmune, la presión arterial y los riñones. El bajo consumo de ácidos grasos omega-3 (grupo que incluye ácidos alfa-linolénicos) es una de las principales causas evitables de muerte en los Estados Unidos, según informa la Harvard School of Public Health en el estudio "Public Library of Science Medicine" publicado en abril de 2009.

Desequilibrios hormonales


Una dieta carente o baja en grasas puede alterar tus niveles de estrógeno y testosterona.

Una dieta carente o baja en grasas puede alterar tus niveles de estrógeno y testosterona, según advierten los expertos del servicio Go Ask Alice! de la Columbia University . En las mujeres, esto puede alterar el ciclo menstrual y socavar la salud de los huesos. El estrógeno favorece la salud ósea, ayudando a la absorción de calcio e inhibe la descomposición de los huesos, brindando protección frente a la osteoporósis. En los hombres, los niveles bajos de testosterona pueden interferir con la capacidad para aumentar la fuerza y el tamaño muscular.

Cómo obtener la cantidad suficiente de grasas saludables


De manera ideal, deberías obtener alrededor de un 20 a 35 por ciento del total de calorías diarias que provengan de grasas.

De manera ideal, deberías obtener alrededor de un 20 a 35 por ciento del total de calorías diarias que provengan de grasas, según aconsejan los expertos de la pagina web de la clínica Mayo. Un gramo de grasa proporciona 9 calorías, así que si necesitas 2000 calorías al día, necesitarás entre 44 y 78 gramos de grasa al día. Como mínimo, precisarás por lo menos 10 de las calorías totales que deriven de la grasa, de acuerdo los expertos de la United Nations Food and Agriculture Organization; pero dado que esto es menor que lo ideal, evita la reducción de la ingesta de grasas sin consultar con un médico. Cuando elijas las fuentes de grasa, prioriza las grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas de fuentes como los aceites vegetales, nueces, semillas y aguacates, e incluye los ácidos grasos omega-3, que se encuentran en fuentes como el pescado y las nueces. Limita las grasas saturadas, que se encuentran en alimentos como la carne, el queso y la mantequilla al 10 por ciento de la ingesta total de grasa, y evitar las grasas trans, presentes a menudo en la margarina y los productos horneados comerciales.

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Escrito por nicole langton | Traducido por guido grimann