¿Qué sucede con un adolescente al que no se le ponen límites?

A medida que los niños entran en la adolescencia, comienzan a parecerse más a los adultos físicamente. Por añadidura, todavía deben madurar mucho. Es posible que ellos crean que están listos para emanciparse de sus padres, pero no te dejes engañar por eso. Un padre que establece límites coherentes y razonables les da un mensaje poderoso a sus hijos adolescentes: "Tú eres merecedor de mi tiempo y mi preocupación". Sin estos límites, los adolescentes son vulnerables a un montón de problemas.

Pérdida de la autoestima

La mayoría de los adolescentes dicen que quieren libertad. Quieren que se los trate como adultos y quieren tomar sus propias decisiones. Aún así, muy pocos de ellos tienen la experiencia de vida o la sabiduría para realmente poder manejar la libertad total de manera exitosa. El Dr. David Walsh, autor de "Why Do They Act That Way?" opina que durante la adolescencia, el cerebro de los adolescentes pasa por cambios extraordinarios. Imagina el cerebro de tu hijo como una máquina que tiene el motor de un avión a reacción, pero los frenos de una bicicleta. Debido a estos cambios en el desarrollo cerebral, los adolescentes no siempre contemplan las consecuencias o practican el autocontrol. Sin límites, a veces los adolescentes se sienten abandonados, confundidos e ignorados, lo que puede llevarlos a perder la autoestima.

Bajo rendimiento

Si a ti no te importa, ¿por qué le debería de importar a tu hijo adolescente? Así es la lógica de un adolescente que tiene demasiada libertad. Lo más probable es que a los adolescentes que no tienen límites les vaya mal en la escuela, salten de trabajo en trabajo o tengan dificultades más adelante en la vida. Por otro lado, una participación activa por parte de los padres se corresponde con notas altas, menos suspensiones, más asistencia y una autoestima elevada, según el Michigan Department of Education. La participación de los padres tiene un rol más importante en el éxito educativo de sus hijos que cualquier otro factor, incluyendo el nivel socioeconómico.

Comportamiento peligroso

Las consecuencias de no establecerles límites a los adolescentes se superponen y tienen resultados potencialmente devastadores. Los adolescentes que tienen la autoestima baja y les va mal en la escuela (ambas consecuencias de un estilo de crianza permisivo) son mucho más propensos a involucrarse en comportamientos peligrosos, como imprudencia al conducir, conducir bajo la influencia del alcohol, consumo de drogas y relaciones prematrimoniales, según la University of Nebraska-Lincoln. Un estilo de crianza permisivo, que implique que los padres no establezcan reglas o no estén pendientes del paradero de sus hijos, aumenta estos riesgos.

Fijación de límites

Si tu hijo se opone a los límites puede ser tentador rendirse, pero persevera. No puedes ni debes controlar todos los aspectos de la vida de tu hijo, pero sí necesita un poco de guía. Establece reglas simples y haz que las cumpla constantemente. Emplea consecuencias lógicas en vez de gritar o regañarlo. Por ejemplo, si tu hijo maneja de manera imprudente o no cumple con el horario límite de llegada que le has dado, no podrá tener las llaves del automóvil hasta que recupere tu confianza. Al mismo tiempo, trabaja para construir la relación entre ustedes. Hagan cosas juntos, miren una película o pasen una tarde hablando. Así cuando debas ser estricto no le dolerá tanto, ya que tiene una relación positiva contigo. Poco a poco cede en lo que respecta a la autoridad paternal a medida que tu hijo adolescente madure, y dale más libertad a medida que se la gane.

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Escrito por julie christensen | Traducido por noelia menéndez