¿Qué sucede si absorbes demasiada cafeína?

En niveles moderados, la cafeína puede mejorar tu estado de ánimo, aumentar tu energía, estimular el metabolismo e incluso protegerte contra algunas enfermedades. Si absorbes demasiada cafeína, sin embargo, puedes poner en peligro o dañar seriamente tu cuerpo. Recuerda que la cafeína es una droga real que afecta a tu cuerpo y tu mente, y por lo tanto amerita precaución consciente, ya que el abuso o sobredosis pueden hacerle daño a tu sistema nervioso, digestivo, respiratorio e incluso cardíaco.

Sistema nervioso: efectos leves a moderados

Si absorbes demasiada cafeína, la respiración, el ritmo cardíaco y el flujo sanguíneo se pueden acelerar. Físicamente, este efecto puede llevar a una mayor presión arterial, mareos, sudoración, agitación y temblores. Mental y emocionalmente, puedes experimentar nerviosismo, temblores, irritabilidad, ansiedad, estrés y agitación. El exceso de cafeína también afecta a tu capacidad para dormir, causando inquietud, insomnio y pérdida de sueño.

Sistema nervioso: efectos moderados a severos

En los casos más graves de sobredosis de cafeína, puedes experimentar dificultad para respirar, fiebre, vómitos y confusión mental e incluso alucinaciones. Los temblores leves pueden convertirse en convulsiones, y el aumento del ritmo cardíaco puede conducir a un latido peligrosamente rápido, lento o irregular. En el extremo, estos efectos pueden causar un paro cardíaco, coma e incluso la muerte.

Deshidratación

Debido a que la cafeína actúa como un diurético, absorber demasiada cafeína te hará orinar en exceso, lo que puede conducir a la deshidratación si no se bebe suficiente agua. Una sobredosis de cafeína también puede causar diarrea leve o grave, lo que agrava la deshidratación. La deshidratación puede causar debilidad, mareos, letargo, problemas de la piel, confusión y tensión cardíaca.

Estómago y digestión

La cafeína aumenta la cantidad de ácido en el estómago que produce tu cuerpo, que a su vez afecta a los intestinos a medida que digiere los alimentos y bebidas. Esto puede causar problemas digestivos y dolores abdominales. Para limitar o prevenir este problema, además de limitar tu consumo de cafeína, no consumas cafeína con el estómago vacío.

Dependencia

Técnicamente, la cafeína no causa adicción, sin embargo, puedes hacerte dependiente de ella, y puedes convertirse en un hábito arraigado físicamente. Si acostumbras a tu cuerpo a la ingesta de cafeína habitual, a continuación, tu cuerpo comenzará a necesitarla cada día para funcionar normalmente. Puedes sentirte mejor después de tu café de la mañana, por ejemplo, simplemente porque calmó la abstinencia de cafeína que tu cuerpo comenzó a experimentar con la noche. Con el tiempo, puedes llegar a ser insensible a la cafeína, y puedes empezar a necesitar cantidades cada vez mayores para lograr el mismo aumento de energía, lo que puede conducir a altas dosis dañinas. Si detienes el consumo de cafeína habitual, puedes experimentar los síntomas de abstinencia, que pueden incluir dolores de cabeza, cansancio, irritabilidad, náuseas y vómitos.

Cantidades seguras y peligrosas

Para evitar la absorción de demasiada cafeína, limita tu consumo a un nivel moderado, de 200 a 250 mg por día. Esa cantidad de cafeína es igual a dos o tres tazas de café, dos espressos, tres latas de refresco o de dos a cuatro tazas de té con cafeína. Recuerda que el chocolate y las bebidas a base de chocolate contienen cafeína, al igual que algunos medicamentos, como Midol y Excedrin. Tu peso, genética, estilo de vida y hábitos de consumo de cafeína influyen en tu tolerancia, pero, en general, más de 250 mg pueden causar algunos efectos adversos. Si eres sensible a la cafeína, puedes experimentar estos efectos a dosis mucho más bajas. Si bebes diez tazas de 8 oz.(230 cm3) de café en un día, entonces estarás consumiendo una dosis excesiva y peligrosa, advierte MedlinePlus.

Más galerías de fotos



Escrito por lily medina | Traducido por natalia pérez