STDs que pueden provocar infertilidad

Las STDs y la infertilidad pueden ser el resultado del sexo sin protección.

Ciertas enfermedades de transmisión sexual, o STDs (por sus siglas en inglés), que no son tratadas, pueden disminuir la fertilidad tanto en hombres como en mujeres. Estas enfermedades se contagian a través del contacto sexual con una pareja infectada a través del sexo oral, anal o vaginal. Las STDs son más prevalentes en adolescentes y adultos jóvenes en edades de 15 a 24 años.

La clamidia y la gonorrea son las STDs bacterianas más comunes. Los médicos frecuentemente las describen como infecciones "silenciosas" porque la mayoría de las personas diagnosticadas con clamidia o gonorrea no presenta síntomas. Por esta razón, los Centers for Disease Control and Prevention recomiendan pruebas anuales de clamidia y gonorrea para los hombres y mujeres sexualmente activos de 25 años y menos. La clamidia en la gonorrea sin tratamiento pueden afectar de forma adversa la fertilidad tanto en hombres como en mujeres.

En las mujeres, la clamidia la gonorrea pueden provocar cervicitis, inflamación del cérvix, o uretritis, inflamación de la uretra. La uretra drena el líquido de la vejiga. Si hay síntomas presentes, podrían incluir una descarga vaginal anormal, manchado vaginal y disuria, que es una sensación de quemazón durante la micción. Si se dejan sin tratar, del 10 al 15% de las infecciones por clamidia provocarán una infección del tracto genital superior, en el útero o las trompas de Falopio.

Una infección en el tracto genital superior es llamada Enfermedad Inflamatoria Pélvica (Pelvic Inflammatory Disease) o PID (por sus siglas en inglés). La PID puede ser asintomática o con síntomas. Cuando hay síntomas, pueden incluir dolor pélvico, descarga vaginal anormal, sangrado vaginal, náusea y fiebre. La PID es una condición particularmente seria, porque puede dañar permanentemente el útero y las trompas de Falopio.

Cuando los óvulos son liberados de los ovarios, viajan a través de las trompas de Falopio antes de ser fertilizados por el esperma e implantarse en el útero. Las trompas de Falopio que tienen cicatrices debido a las STDs pueden evitar que el óvulo y el esperma se encuentren, de esta forma inhibiendo la fertilización. La cicatrices también incrementan el riesgo de un embarazo ectópico, que es un embarazo dentro de las trompas de Falopio. Un embarazo ectópico puede ser el resultado si la cicatrices en las trompas de Falopio evitan que el óvulo fertilizado llegue al útero. Este tipo de embarazos es potencialmente mortal porque se pueden romper las trompas de Falopio. Sin una cirugía de emergencia, una mujer moriría rápidamente por una hemorragia interna.

La gonorrea y la clamidia también provocan uretritis en los hombres, la mayoría de los cuales tampoco tienen síntomas. Cuando hay síntomas, pueden incluir disuria, dolor o enrojecimiento alrededor de la abertura del pene o descarga penil espontánea. Si no se trata, la infección puede expandirse al tracto genital y provocar epididimitis, que es la inflamación del epidídimo. El epidídimo es una estructura que conecta a los testículos a través de ductos. Los espermas hechos en los testículos viajan por el epidídimo cuando maduran.

La epididimitis aguda provoca enrojecimiento, aumento de la temperatura e inflamación del escroto y los testículos, regularmente de un solo lado. Las infecciones recurrentes o no tratadas pueden provocar epididimitis crónica, lo que puede conducir a infertilidad al dañar la movilidad, función y conteo de espermas.

Foto: Thinkstock Images/Comstock/Getty Images

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Escrito por dr. martha e. wittenberg
Traducido por laura de alba