SOP y las enzimas hepáticas elevadas

El síndrome de ovario poliquístico, o SOP, afecta al 5 o 10 por ciento de las mujeres adultas. Además de las aberraciones hormonales, se asocia con una variedad de otras anomalías fisiológicas y problemas médicos. En un estudio publicado en la edición de febrero de 2005 de "Fertility and Sterility", los científicos demostraron una relación entre el SOP y enfermedad hepática.

Características

Los signos y síntomas del síndrome de ovario poliquístico no son exclusivos de esta enfermedad. El crecimiento excesivo de cabello, acné, irregularidades menstruales, los niveles elevados de ciertas hormonas, infertilidad y obesidad leve son características del SOP, pero no todos estos síntomas necesariamente están presentes y pueden ser causados ​​por otras condiciones. No todas las pacientes se ajustan a la imagen clásica de la enfermedad y su tratamiento no será el mismo. De hecho, según un artículo de 2009 en "American Family Physician", hay un debate sobre los criterios que aún se deben utilizar para el diagnóstico del síndrome de ovario poliquístico.

Importancia

Aunque el SOP ha sido reconocido durante años como una de las causas de la infertilidad, la magnitud de su impacto en la salud de las mujeres todavía no está clara. En los últimos años, se ha relacionado con las enfermedades cardiovasculares, la diabetes y la enfermedad hepática. Estas condiciones se deben, en parte, a los niveles más altos de andrógenos, hormonas masculinas como la testosterona, que son característicos del síndrome de ovario poliquístico. Los niveles elevados de andrógenos predisponen a las mujeres afectadas al endurecimiento de las arterias, la presión arterial alta, resistencia a la insulina, síndrome metabólico, los niveles elevados de lípidos y la enfermedad no alcohólica del hígado graso o EHNA.

Enfermedad hepática

Cuando el hígado está expuesto a niveles anormalmente altos de colesterol y triglicéridos o cuando su capacidad de metabolizar estas moléculas se deteriora, los lípidos adicionales deben ser almacenados temporalmente dentro de sus células. En el SOP, el exceso de andrógenos y la resistencia a la insulina contribuyen a las perturbaciones en la capacidad metabólica del hígado. A pesar de que puede compensar esto parcialmente mediante la mejora de su maquinaria metabólica, su capacidad de almacenar los lípidos se ve limitada. Además, las moléculas de lípidos no elaboradas o parcialmente elaboradas son inflamatorias. Con el tiempo, las células del hígado se dañan.

Pruebas de enzimas

Las enzimas son moléculas que aumentan la velocidad de las reacciones químicas en los sistemas biológicos. Impulsan una infinidad de procesos que constituyen el trabajo diario del hígado, el órgano más complejo en el cuerpo. Cuando las células hepáticas se lesionan, sus enzimas se liberan en el torrente sanguíneo, donde pueden ser detectadas mediante un análisis de sangre de rutina. Estos niveles son indicadores sensibles de la severidad del daño hepático. En pacientes con hígado graso no alcohólico, las enzimas llamadas transaminasas son las más utilizados para evaluar el estado del hígado.

Implicaciones

La mayoría de los pacientes con hígado graso no alcohólico no desarrollan cirrosis u otra enfermedad grave. Sin embargo, un hígado que ya está lesionado es más susceptible a los daños cuando se expone a ciertos fármacos y toxinas. El síndrome de ovario poliquístico y sus condiciones asociadas suelen ser tratados con medicamentos que son potencialmente dañinos, sobre todo para uno que ya está comprometido. Las mujeres con SOP deben someterse a pruebas periódicas y las que reciben el diagnóstico de EHNA deberían trabajar con sus médicos para desarrollar planes de tratamiento que sean "amigables con tu hígado".

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Escrito por stephen christensen | Traducido por barbara obregon