¿Son seguras las sillas altas de madera?

Si los materiales naturales y las líneas suaves de los muebles de bebé antiguos o con estilo clásico te llaman la atención, una silla alta de madera podría estar en tu lista de deseos. Las sillas altas nuevas de madera son tan seguras como sus contrapartes de plástico, siempre que incluyan las mismas características de seguridad. Una silla alta de madera clásica, o antigua, es segura para usarla solamente si te has asegurado de que el acabado está libre de plomo o de otras toxinas, y que sus características de seguridad satisfacen los estándares de hoy.

Limpieza

Un beneficio de las sillas altas de plástico es que son más fáciles de limpiar que las de madera, especialmente las de madera con patas elaboradas con vueltas que atrapan pequeñas piezas de comida. Las charolas plásticas pueden colocarse en el lavaplatos, algunas sillas altas de madera modernas vienen con charolas plásticas removibles que puedes colocar también en el lavaplatos. Si tienes una silla alta clásica, lava la charola completamente con agua jabonosa caliente cada vez que la uses para evitar que se pegue la comida.

Caídas

Una silla alta moderna de madera plantea la misma seguridad en riesgos que una de plástico, ya que está manufacturada con los estándares de seguridad de hoy. Una silla vieja, sin embargo, podría no tener un poste de entrepierna, que evita que tu bebé caiga a través de la parte baja de la silla. La correa de seguridad y correa de entrepierna, el cual funciona como sustituto de un poste de entrepierna podría estar roto o faltarle a la silla. Esto te deja sin nada con qué mantener a tu bebé en el asiento si la charola se cae y él se mueve hacia adelante, o si maniobra colocando las dos piernas a través de la abertura para una pierna de la silla. Una silla nueva de madera que está certificada por el Juvenile Products Manufaturers Association debe cumplir con todos los estándares de seguridad para prevenir caídas.

Contaminación por toxinas y bacterias

Las pinturas viejas basadas en plomo plantean un riesgo en las sillas altas clásicas de madera. En vez de pintar sobre la pintura vieja, retírala y vuelve a darle acabado a la silla con una pintura con base de agua o alguna tinta certificada para usar en una superficie para comer. Los aceites secantes como el aceite de linaza, el aceite tung (o aceite de madera chino) y el barniz diluido penetran en la madera y la endurecen. Aunque podrías preocuparte por la acumulación de bacterias en la madera más de lo que sería en una silla alta de plástico, las tablas para cortar de madera contuvieron menos bacterias después de haber estado expuestas a carne cruda que las de plástico cuando fueron probadas por investigadores en la University of California, Davis. Aunque tú no vas a cortar carne cruda en la charola de la silla alta de tu niño, el estudio muestra que las tablas de madera no presentan más riesgo que las de plástico, aún cuando se rayen con el uso.

Tornillería

Si utilizas una silla alta clásica, verifica la tornillería para asegurarte que todas las piezas están seguras y son lo suficientemente fuertes para sostener a tu bebé. Examina las piezas que sostienen la charola cuando se desliza en su lugar, para asegurarte de que no estén sueltas y que tu bebé no se pellizque los deditos en el mecanismo. Prueba la tornillería que permite que la silla se doble para asegurarte de que la silla no colapsará cuando esté siendo utilizada. Una silla con una base ancha tiene menos chances de volcarse.

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Escrito por sharon perkins | Traducido por jorge de leon polanco