¿Son saludables las sartenes oxidadas?

Las sartenes para hornear se componen de una variedad de diferentes metales y recubrimientos que están diseñados para ayudar en la cocción del producto horneado específico de tu elección. Mientras que el óxido puede potencialmente contener bacterias, lo que conduce a enfermedades como el tétanos, una pequeña cantidad de óxido o decoloración en la sartén puede no ser perjudicial si la friegas y la limpias bien, quitando la mayor parte del óxido y la decoloración en el interior de la sartén. Dado que hierro se oxida, el óxido se forma en el exterior del metal. El óxido también se puede formar en otros metales de aleación de hierro, como el acero.

Problemas de salud y revestimiento

Aunque el hierro oxidado no es una superficie de cocción ideal, tu principal preocupación si observas la formación de óxido en el interior de la olla debe ser con respecto a la capa en la sartén. Mientras que muchas sartenes de hierro y hierro fundido no tienen un revestimiento, otras sartenes y cacerolas, más baratas hechas con superficies antiadherentes contienen productos químicos nocivos que pueden desprenderse en tu comida cuando el óxido se forma en el interior de la olla. Como resultado de ello, si alguna de tus sartenes tienen un recubrimiento previo y se forma óxido, tíralas inmediatamente. Si no, entonces el óxido con el que tratas es óxido de hierro simple y se puede limpiar adecuadamente.

Friega y lija

Si has notado óxido en tu plancha o cacerola de acero, es posible eliminar la mayor parte de el óxido externo utilizando esponjas abrasivas y piedras pómez. Para empezar, aplica el limpiador a la parte de la bandeja que deseas limpiar. Frota la mancha con firmeza y a fondo con una esponja abrasiva hasta que el óxido comience a desprenderse. Enjuaga el recipiente para ver si queda algún óxido. Si hay, tendrás que lijar la sartén con papel de lija húmedo/seco. Moja la sartén antes de utilizar el papel de lija, aplicando con firmeza y usando varias piezas de papel de lija hasta que se haya eliminado el óxido.

Endurecimiento

Una vez que has logrado eliminar el óxido de los moldes para hornear, es esencial que endurezcas la sartén para asegurarte de que el óxido no volverá. El endurecimiento impide que los metales se oxiden previniendo que la humedad y el oxígeno lleguen al metal expuesto. Para endurecer tu cacerola, cubre con grasa o aceite antes de la cocción para evitar que se oxide. Una vez que hayas limpiado la sartén después de hornearla, vuelve a aplicar una pequeña cantidad de aceite o grasa antes de cubrir la sartén y guardarla.

Precaución

Mientras que las sartenes oxidadas se pueden limpiar y volver a utilizar, ten cuidado al cocinar con una olla oxidada. Si observas que el óxido se está descascarando en el interior de la sartén, no la uses. Mientras que el óxido es una preocupación para algunos panaderos, otra preocupación más acuciante es el tipo de metal que se utiliza para cocinar y si se trata de lixiviación en la comida mientras se calienta. Algunos utensilios de cocina de bajo precio se componen de capas de esmalte que se desgastan, se filtran en los alimentos y causan posibles riesgos para la salud. Como resultado de ello, la compra de productos de mayor calidad ayudará a asegurar que el revestimiento no se mezcle con tu comida.

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Escrito por jason aberdeene | Traducido por juan ignacio ceviño