¿Son los calambres, la diarrea y los espasmos rectales parte del síndrome del colon irritable?

Escrito por stephen christensen | Traducido por maria gloria garcia menendez
Aunque no es peligroso para la vida, el SCI puede reducir la calidad de vida.

El síndrome de intestino irritable es un trastorno complejo cuya causa no se comprende bien. A pesar de extensas investigaciones, los científicos no han identificado un desencadenador específico para el malestar abdominal, la hinchazón, los gases y los hábitos intestinales alterados que caracterizan al SCI. Un análisis de junio de 2005 en “Neurogastroenterology and Motility” (Neurogastroenterología y Motilidad) citó los factores psicológicos, el movimiento intestinal anormal y el aumento de la sensibilidad intestinal como elementos claves en el SCI. Para algunas personas, los cólicos, la diarrea y los espasmos rectales son síntomas diarios de SCI.

Sensibilidad intestinal aumentada

Los estudios sugieren que las personas con SCI son hipersensibles a la peristalsis, que son las contracciones musculares y onduladas intermitentes que mueven los alimentos y los líquidos a través de tu tracto gastrointestinal. La "hipersensibilidad visceral" es un término de uso médico para describir la mayor sensación de dolor abdominal, típicamente se siente como calambres, que aflige a las víctimas de SCI. Gran parte de esta molestia puede deberse a alteraciones del sistema nervioso señalado entre el intestino y el cerebro, pero en muchas personas con SCI, la peristalsis parece ser más vigorosa de lo normal.

Movimiento intestinal alterado

Los niños y los adultos con SCI tienden a tener un movimiento gastrointestinal anormal, según un informe de abril de 2012 en "Journal of Pediatric Gastroenterology and Nutrition" (Diario de Gastroenterología y Nutrición Pediátrica). En las personas cuyo SCI causa estreñimiento, el movimiento intestinal puede ser más lento de lo normal. En contraste, el movimiento intestinal tiende a ser más rápido en las personas que tienen SCI, que produce diarrea más frecuente. A menudo se incrementa el número de contracciones fuertes de colon con diarrea-predominante. Un número significativo de personas con SCI tiene dolor rectal y fuertes contracciones rectales después de las comidas.

Posible papel de la serotonina

La serotonina es un mensajero químico que transmite los impulsos a través de tu sistema nervioso central, donde regula el estado de ánimo, el apetito, los ciclos de sueño y otras funciones. La serotonina también desempeña un papel clave en la regulación de la actividad intestinal. Muchas personas con SCI tienen elevados los niveles de serotonina en la sangre y las biopsias rectales de algunas personas con SCI muestran números crecientes de células serotonina. Como la serotonina acelera la contracción y el movimiento intestinal, tales resultados podrían ayudar a explicar los cólicos, la diarrea y los espasmos rectales reportados por algunas personas con SCI. No se ha establecido firmemente la conexión entre el SCI y la serotonina.

Controlar los síntomas

Muchas personas con SCI pueden identificar factores desencadenantes específicos para tus síntomas. La ansiedad y el estrés son comunes instigadores y el manejo del estrés y las técnicas de relajación pueden ayudar a las personas cuyo SCI empeora en situaciones de estrés. Los alimentos o las bebidas, como el trigo, la leche, el azúcar y las bebidas con cafeína, pueden desencadenar los síntomas del SCI. Evitar estos elementos pueden ayudar a controlar tus síntomas y el médico puede recomendar que mantengas un diario de alimentos para identificar tus desencadenantes dietéticos.

El tratamiento de SCI depende de la severidad de los síntomas. Los casos más leves responden a menudo a remedios sin receta médica, como la loperamida (Imodium) o el aceite de menta. Los casos más severos pueden requerir medicamentos recetados, como agentes ansiolíticos, antidepresivos, relajantes de músculo liso o fármacos que bloqueen la actividad de la serotonina. Antes de tomar cualquier medicamento para los síntomas SCI, incluso los preparados sin receta médica, consulta a tu médico para confirmar tu diagnóstico y elaborar un plan de tratamiento eficaz.