¿Por qué son buenas las algas marinas para la tiroides?

Vendidas principalmente en los mercados asiáticos y tiendas naturistas, las algas todavía son un enigma para el paladar de muchos estadounidenses. Sin embargo, la adición de algas marinas y otras variedades de algas en tu dieta puede proporcionar una solución natural para optimizar el funcionamiento de la glándula tiroides y aumentar el rendimiento de las personas diagnosticadas con hipotiroidismo leve. Las algas marinas llenas de nutrientes, contienen una rica fuente de yodo y selenio, dos minerales esenciales para la producción de la hormona tiroidea.

El yodo y la salud de la tiroides

Localizándose en la parte frontal inferior del cuello, la tiroides es una de las glándulas endocrinas más importantes del cuerpo. Por medio del yodo y el aminoácido tirosina, la tiroides produce tiroxina y tironina, dos hormonas que regulan la temperatura, la función y el crecimiento de todas las células en el cuerpo. Estas hormonas también afectan el funcionamiento cognitivo, incluyendo la concentración y la memoria. Sin un suministro adecuado, la persona puede experimentar fatiga, ansiedad y aumento de peso, de acuerdo con los practicantes de medicina holística Richard y Karilee Shames de Thyroid Power.

Algas marinas ricas en yodo

Las algas son un grupo diverso de plantas marinas que extraen nutrientes del océano. Mientras que las algas pardas tienen más yodo que las algas rojas o verdes, todas las variedades de algas marinas tienen cantidades significativas del mineral. Las algas de Islandia tienen el más alto contenido de yodo. Kombu, arame y hijiki son otras buenas fuentes de yodo, afirma Shames en Thyroid Power.

Algas marinas ricas en selenio

Las algas también son ricas en selenio, un mineral que apoya la conversión de tiroxina en tironina, afirma Shames. Sin selenio no habría producción y conversión de las hormonas de la tiroides, escribió el botánico y biólogo Ryan Drum en un artículo de su sitio web, Island Herbs. La U.S. Food and Drug Administration recomienda 150 microgramos de yodo y 55 mcg de selenio diariamente.

Añadiendo algas marinas a la dieta

Las sopas inspiradas en la cocina japonesa y los platillos de cereales han incorporado hojuelas de algas como un sustituto de la sal y condimento. La adición de kombu a los platillos a base de frijoles suaviza los granos, acelera el tiempo de cocción y los hace más fáciles de digerir, afirma George Mateljan en el sitio web The World Healthiest Foods. Algunas personas incorporan hijiki y arame en platos de ensalada, vegetales y granos.

No consumas demasiado yodo

Dependiendo de la variedad, algunas onzas de algas marinas secas pueden proporcionar casi el triple de la cantidad recomendada de yodo, de acuerdo a las tablas de valores de nutrientes en el sitio web de George Mateljan. Tan problemático como la deficiencia de yodo, un exceso de yodo en la dieta puede hacer que tu tiroides funcione con menos eficacia, afirman el nutricionista y el médico Phyllis y James Balch en su libro Prescription for Nutritional Healing (Prescripción para sanar naturalmente). Tan poco como cinco veces la cantidad diaria recomendada puede inhibir la secreción de la hormona tiroidea en algunos individuos, advierten los Balchs.

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Escrito por cassie m. chew | Traducido por maria del rocio canales