La somnolencia se agravó desde que aumenté de peso

Cuando aumentan los rollos en tu barriga y en otras partes del cuerpo, el simple traslado del cuerpo desde un lado a otro puede provocar cansancio. Sin embargo, en algunas personas, el aumento de peso tiene otras consecuencias además del cansancio físico; se produce una fatiga generalizada que hace que se queden dormidos en momentos inoportunos del día. Si el aumento de peso hace que recurras a la cafeínas, quizás deberías hablar con tu médico acerca de las posibles correlaciones entre el sobrepeso y la fatiga.

Agotamiento cardíaco

A medida que aumentas unas libras, la red de vasos sanguíneos del cuerpo debe crecer para suministrar sangre a tu nueva contextura anatómica. El corazón se esfuerza y trabaja más rápido para bombear la sangre necesaria a los vasos sanguíneos. Eventualmente, el aumento de la presión en los vasos sanguíneos hace que se pongan rígidos y pierdan elasticidad, por lo que se desarrolla presión arterial alta. El aumento de la presión ejerce una mayor resistencia en los músculos del corazón, que está agobiado y fatigado. A medida que el corazón se esfuerza para bombear la suficiente cantidad de sangre al sistema circulatorio, puedes sentirte físicamente cansado y aletargado.

Diabetes

Un informe sobre la obesidad del sitio web John Hopkins Medicine identifica a esta condición como una de las causas más significativas de la diabetes tipo 2. Si bien aumentar un poco de peso no te califica como obeso, podría aumentar el riesgo de desarrollar diabetes. Cuando se desarrolla diabetes, tu cuerpo se vuelve resistente a la hormona insulina, que ayuda a empujar las moléculas de azúcar a las células. Debido a que el azúcar no llega a las células, tu cuerpo no puede transformarla en energía. Por lo tanto, las células se quedan sin energía y completamente fatigadas. Como consecuencia, probablemente te sientas extremadamente cansado, irritable y hambriento hasta que tus células obtengan la energía que necesitan.

Apnea del sueño

El aumento de peso puede aumentar el riesgo de desarrollar apnea obstructiva del sueño, un trastorno que altera el ciclo del sueño. Cuando se desarrollan tejidos de grasa alrededor del rostro o el cuello, las paredes de las vías respiratorias se engrosan, lo que hace que sean más estrechas. Cuando duermes, los músculos de la garganta se relajan y las vías respiratorias se estrechan aún más, por lo que pueden obstruirse de manera parcial o total. Si los niveles de oxígeno en la sangre disminuyen como resultado de la obstrucción, se enviará una señal al cerebro para alterar el sueño a fin de que mejore la respiración. Puede que no estés lo suficientemente despierto como para recordar estas situaciones durante la noche, pero te sentirás somnoliento y cansado al día siguiente.

Tiroides hipofuncionante

También es posible que el aumento de peso no sea lo que realmente causa fatiga y, en su lugar, ambos problemas sean consecuencia de los síntomas de una tiroides hipofuncionante. El térmico médico para esta afección es hipotiroidismo y ocurre cuando la glándula tiroides no produce la cantidad suficiente de hormonas. Según la Clínica Mayo, la fatiga y el aumento de peso son los síntomas más comunes al inicio de la enfermedad. A medida que la enfermedad avanza, puedes experimentar sequedad en la piel, debilidad muscular, ciclos menstruales intensos o irregulares, caída del cabello, problemas de memoria y sensibilidad a las temperaturas frías. Para el tratamiento de hipotiroidismo se recomiendan hormonas sintéticas, así que habla con tu médico si crees que la tiroides es la causa de tus síntomas.

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Escrito por krista sheehan | Traducido por valeria d'ambrosio